Defender la economía K, tarea compleja si la hay
Aguad se perdió la oportunidad de remarcar la inequidad regional de los subsidios nacionales.
El ternero venía cruzado para Carolina Scotto en los dos bloques del debate dedicados al modelo económico y a las relaciones fiscales entre Nación y Provincia. Es muy difícil en todo el país defender un plan económico que parece haberse quedado sin respuestas. Y en Córdoba es complicadísimo defender a un Gobierno nacional que es tremendamente inequitativo en el reparto de la torta impositiva y presupuestaria.De los nueve candidatos que se presentan en Córdoba, ella es la única que lo defiende.En cambio, Oscar Aguad tuvo la ventaja de ser el único de los otros tres candidatos invitados (los cuatro primeros que ganaron las primarias) que, siendo crítico del "modelo", aceptó el reto de confrontar propuestas y las críticas y someterse al riesgo de las chicanas, la sal de la política más tribunera.Sin embargo, Scotto logró surfear un terreno que, además de no resultar propicio, no domina por completo. Y Aguad, en parte limitado por los esquemas estrictos de estos debates, no rebatió todo lo que podría haber rebatido. Ejemplos hubo muchos. Ejemplo 1 "¿Votarías los superpoderes?", preguntó Aguad, en relación a las normas que garantizan a la Presidenta la enorme discrecionalidad con que maneja el presupuesto. "Se exagera", dijo Scotto. "Nunca ha sido afectado más del 1,5 por ciento de las partidas", dijo, sobre los cambios que dispone la Jefatura de Gabinete. Aguad podría haber replicado que el problema no es sólo eso, sino dibujar un presupuesto que subestima la mayor recaudación que garantiza la inflación. Así, con todo el dinero que ingresa al Tesoro y no ha sido destinado por el Congreso, el Ejecutivo ha venido haciendo lo que quiso. Ejemplo 2 Scotto buscó negar el hecho obvio de que Córdoba es fiscalmente discriminada por la Nación por múltiples vías. Primero, reiterando el latiguillo de que la Nación paga jubilaciones y la Asignación Universal por Hijo (AUH), como si no pagara eso en otros distritos y como si eso la autorizara a no arreglar los baches de las rutas nacionales que surcan Córdoba o a no girar fondos previsionales que sí reciben los demás distritos. En esa línea, Scotto enrostró el plan de desendeudamiento provincial de la Nación que permitió, también a Córdoba reprogramar vencimientos. Lo que tal vez Scotto no sepa –y Aguad tampoco, o no encontró el momento de explicar– es que ese desendeudamiento se financió con fondos que son de las provincias: eran Aportes del Tesoro Nacional (que se financian con una porción de la coparticipación) que la Nación no había distribuido por años. Por que sí. O sea que la deuda provincial que la Nación no cobró en gran medida se compensó con fondos que la Nación no había liquidado previamente. Demasiado detalle para un debate cronometrado.Aguad se perdió la oportunidad de remarcar los multimillonarios subsidios de transporte, agua, cloacas, seguridad y energía que la Nación vuelca en el Gran Buenos Aires y niega a las provincias. Indefendibles para el progresismo K cordobés, que calla.En cambio, fue filoso al señalar que "el experimento" –se refería al "modelo"– está agotado. "Ya consumimos los fondos de Anses, las reservas del Central, las reservas energéticas", enumeró, y le preguntó a Scotto si profundizar la política nacional era "profundizar la inflación" y otros impuestos que ya conspiran contra la actividad privada.Scotto, en general, insistió en que el Estado se financie en forma robusta para mantener sus subsidios no siempre muy productivos, a la vez que dijo que "a la inflación hay que contenerla". Será un lindo nudo gordiano para que ambos ayuden a desanudar en el Congreso.

