De la Sota, con señales de mando
Por estas horas, José Manuel de la Sota recorre el gigante país chino, en un viaje que mezcla actividad oficial al frente de una delegación de empresarios cordobeses y también un tiempo de distancia de la realidad local para terminar de decidir los retoques que hará en su gabinete.
Por estas horas, José Manuel de la Sota recorre el gigante país chino, en un viaje que mezcla actividad oficial al frente de una delegación de empresarios cordobeses y también un tiempo de distancia de la realidad local para terminar de decidir los retoques que hará en su gabinete. Los cambios persiguen objetivos políticos: relanzar su gestión y dar señales de autoridad. De la Sota maneja en persona las modificaciones que introducirá, y las comenta con un círculo íntimo muy pequeño, en el cual pesa la confianza familiar. Ningún ministro ni dirigente peronista está al tanto de los cambios que vendrán. Más allá de la danza de nombres sobre los que se van y los que vendrían, el cambio más significativo no tendría que ver con un nombre sino con una señal política: De la Sota analiza eliminar la Jefatura de Gabinete y recrear el Ministerio de Gobierno, aunque achicando el número de carteras.La otra alternativa que figura en el borrador que De la Sota llevó a China es dejar al jefe de Gabinete, pero designar a Martín Llaryora en el recreado Ministerio de Gobierno.El gobernador busca no dejar dudas sobre quién toma las decisiones y que está abocado a su gestión. A De la Sota lo preocupó la incipiente interna que se desató en el oficialismo en los últimos meses. Varios no ocultaron su ambición de sucederlo, ante el convencimiento de que lanzaría su candidatura presidencial.Aunque nadie tiene certezas, De la Sota también está obligado a enviar señales de unidad en la interna del peronismo provincial. Por eso continuarían sus principales ministros: Oscar González, Daniel Passerini, Ángel Elettore y Hugo Testa. Se podría sumar Llaryora o algunos de sus hombres de confianza. El gobernador quiere mantener al intendente de San Francisco dentro del esquema oficialista.El mensaje de tranquilidad interna de De la Sota incluyó una reunión en su ausencia. El martes pasado, la vicegobernadora Alicia Pregno encabezó una reunión con ministros, legisladores e intendentes oficialistas. Allí, Oscar González bajó un mensaje sin grises: "José (por De la Sota) es la principal carta del PJ para retener el poder en 2015. Está habilitado por la Constitución Provincial para ir por su reelección; que nadie se olvide de este dato", dijo el jefe de Gabinete. Los 30 funcionarios y dirigentes que lo escucharon entendieron que detrás de ese mensaje estaba la mano de De la Sota.La definición de González tiene una historia, en la interna oficialista. El jueves 31 de octubre, el peronismo organizó en Espacio Quality un llamativo acto de festejo por un triunfo estrecho, que no conformó a nadie en el Gobierno. Esa noche, Juan Schiaretti tuvo una sorprendente definición. "Vamos a trabajar para que el PJ gané en 2015 en la provincia, en la Municipalidad de Córdoba y para que el compañero De la Sota sea el próximo presidente de la Nación".En los corrillos del PJ, aseguran que ese lanzamiento no fue acordado con De la Sota. Schiaretti aspira a volver en 2015 al Centro Cívico que él construyó. Ese objetivo será imposible si De la Sota decide ir por su reelección. Entonces cobra valor la frase del jefe de Gabinete para frenar a los distraídos.De la Sota regresará de China con el esquema de su futuro equipo. Es probable que los cambios sean graduales y no se hagan todos el mes próximo, como muchos pronostican. El gobernador parece decidido a enfocarse en su gestión, postergando por un tiempo sus incursiones políticas nacionales. No lo aguarda un lecho de rosas. Intentará recuperar la iniciativa política, aunque empieza pagando costos por el aumento de impuestos. También es probable que aumente la conflictividad con los gremios estatales. Pero el gobernador enviará señales, para no dejar dudas sobre quién manda en su gobierno.

