Cristina y sus carteros en Traslasierra
Por unas horas, Villa Dolores fue ayer el punto más brillante del mapa kirchnerista. El oficialismo nacional despachó a varios carteros para que desde Traslasierra, en uno de los puntos geográficos más altos de Córdoba, el mensaje llegara claro al todo el país.
Por unas horas, Villa Dolores fue ayer el punto más brillante del mapa kirchnerista. El oficialismo nacional despachó a varios carteros para que desde Traslasierra, en uno de los puntos geográficos más altos de Córdoba, el mensaje llegara claro al todo el país. Tan elocuente fue que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, en plena monopolización discursiva, empezó hablando de Villa Dolores y terminó con críticas a la gestión porteña de Mauricio Macri.Nada fue casual. En este punto de la serranía cordobesa, el PRO concretó uno de sus primeros acuerdos con el ahora menguado frente Faunen. Incluso, la presentación la encabezó la senadora nacional Gabriela Michetti. El candidato de esa alianza, que en Córdoba suma al Frente Cívico de Luis Juez, quedó tercero.Las primeras cartas las soltó el dueño de casa. El intendente Juan Pereyra, que no se privó de repasar los lugares comunes del rito kirchnerista, llamó a "resistir a la derecha nacional" que encarna Macri.Después tomó la posta Fernández, cuando en una improvisada conferencia sugirió que los votantes se pregunten "quiénes les van a cuidar los garbanzos". Y después desgranó un listado de críticas a Macri, a quien identificó como "la cabeza conservadora de la derecha".Calladito, mirando desde atrás, estuvo Daniel Scioli. Parece que la orden fue que no hablara. Y la cumplió: no tomó el micrófono, ni en el balcón ni en la conferencia, aunque después respondió al paso algunas preguntas. Sus respuestas fueron de manual.Scioli llegó separado de la comitiva "cristinista", aunque aseguraron que después volvían "todos juntos". Igual, el reparto de roles fue sintomático. Pero Scioli, acostumbrado a estas volteretas, se programó en modo estoico.Sirve para su estrategia polarizarse con Macri, aunque ayer lo haya hecho casi en silencio. Cuando intervino, dijo que la alianza del PRO con el radicalismo es "el pasado". De la Sota y Accastello Scioli negó que la Casa Rosada presione para que Axel Kicillof sea su compañero de fórmula, y gambeteó una definición sobre su relación con el gobernador cordobés José Manuel de la Sota. Por lo demás, se mostró bien cerca de Eduardo Accastello, cuyos operadores definirán en las próximas horas sobre un eventual acercamiento a Olga Riutort, la candidata de Sergio Massa para la ciudad de Córdoba.

