Cristina pide unidad ante “dagas” externas
La jefa del Estado encabezó un acto en Corrientes. Llevó a Itatí una Bandera que flameó en Malvinas, en el Operativo Cóndor.
Buenos Aires. La presidenta Cristina Fernández pidió ayer a los argentinos que estén unidos ante lo que consideró amenazas desde el exterior y rechazó reprimir las protestas sociales, en una indirecta referencia a los efectos de la crisis internacional en la economía del país.
Al hablar durante un acto frente a la Basílica de Itatí, en la provincia de Corrientes, la Presidenta afirmó: “Reivindicamos con uñas y dientes este proyecto de inclusión social”.
“Quiero pedirles a todos los argentinos, a los 40 millones, que es necesario hoy más que nunca en un mundo difícil, donde vuelven a clavarnos las dagas desde afuera, como en tantas otras oportunidades con la complicidad de algunos de adentro, que estemos unidos”, sostuvo la jefa del Estado.
Y enfatizó: “Estemos unidos porque la unidad nacional es el presupuesto básico para seguir creciendo”.
La primera mandataria formuló esas declaraciones al encabezar un acto en la localidad de Itatí, al norte de la provincia de Corrientes, adonde llevó una Bandera Argentina que flameó en las Islas Malvinas durante el denominado Operativo Cóndor, en 1966.
Antes, la Iglesia correntina le había advertido al protocolo presidencial que la mandataria no podría hablar desde el interior de la basílica, instrucción que fue acatada por la jefa del Estado.
En medio de cánticos de jóvenes militantes de La Cámpora, a quienes dedicó buena parte del discurso, Fernández rindió homenaje a los 18 jóvenes militantes peronistas que en 1966 desviaron un avión desde el Aeroparque Metropolitano a las Islas Malvinas para hacer flamear siete banderas argentinas.
A partir de allí, hizo una comparación con la participación política de los jóvenes que militan políticamente en la actualidad.Las banderas fueron recibidas hace poco tiempo por la Presidenta de manos de María Cristina Verrier, una de las ideólogos del operativo.
Cristina depositó una de esas banderas en el mausoleo del expresidente, en Río Gallegos, y decidió que las restantes seis tengan como destino las basílicas de Itatí y de Luján, el Museo del Bicentenario, el Patio Malvinas Argentinas de la Casa Rosada, el Congreso Nacional y el Museo Malvinas, aún en construcción.
En un tramo de su discurso, Cristina ponderó la democracia actual en contraposición a la dictadura que se vivía en 1966, y pareció salir al cruce de las críticas contra la política de comunicación de su Gobierno.
“Ustedes, jóvenes argentinos, tienen la suerte de hacer flamear estas banderas en una democracia plena de derechos, de garantías, en un país donde cada argentino puede decir lo que piensa, cuando quiere y como quiere”, afirmó.
Acuerdo. Durante el acto, se firmó el acuerdo de solución amistosa en la Petición 21/05 (Cardozo y Otros ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos) por la represión de empleados que reclamaban el pago de sueldos, ocurrida el 17 de diciembre de 1999 en el Puente Interprovincial General Manuel Belgrano en la provincia de Corrientes.
Entonces murieron dos personas y hubo decenas de heridos (Ver Intervención).
El documento fue rubricado por el Secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, el secretario de Derechos Humanos Martín Fresneda, la Directora General de Consejería Legal de Cancillería, Susana Ruiz Cerutti y víctimas.
Intervención
Mestre. La represión ocurrida el 17 de diciembre de 1999 durante el desalojo del Puente Interprovincial General Belgrano, en Corrientes, desencadenó la intervención de esa provincia, que quedó a cargo de Ramón Bautista Mestre. Asumió el 20 de diciembre de ese año. 2001. El exgobernador de Córdoba, designado interventor por el entonces presidente Fernando de la Rúa, ocupó ese cargo hasta 2001, cuando pasó a reemplazar a Federico Storani como ministro del Interior. En su lugar, en la provincia de Corrientes, quedó el actual diputado radical Oscar Aguad.

