“Combate frontal al delito”, prometió el ministro de Seguridad
No habrá cambios en las jefaturas de la Policía Federal, Gendarmería y Prefectura. Rossi llevará su propio equipo a Defensa y desplazará a históricos de esa cartera.
Buenos Aires. Diez minutos exactos duró el acto en el que la Presidenta puso anoche en ejecución el primer cambio de gabinete desde que asumió su segundo mandato al tomarles juramento a los nuevos ministros de Defensa, Agustín Rossi y de Seguridad, Arturo Puricelli.
Antes, durante y después del acto, el contraste resultó elocuente. Ovacionado al grito de “Chivo, Chivo” de sus seguidores –enorme mayoría de los invitados en el Salón Blanco de la Rosada– al histórico jefe del bloque de diputados del oficialismo se lo vio conmovido.
En cambio su antecesor Puricelli no tuvo otra expresión que la de su habitual sonrisa. Mientras que a la desplazada titular de Seguridad, Nilda Garré, impertérrita, le costaba disimular que su designación como embajadora ante la OEA la distanciará de la escena política, después de ocho años como ministra de gobiernos kirchneristas.
Rossi se demoró en el saludo a sus seguidores, antes de eludir a la prensa.
No obstante trascendió que llevará a Defensa a “su propio equipo”, con lo que cesarán funcionarios de larga data en ese ministerio, como el secretario de Planeamiento, Oscar Cuattromo.
Puricelli, en cambio, se extendió en declaraciones periodísticas. Confirmó que no habrá cambios en las jefaturas de la Policía Federal, Gendarmería y Prefectura. Dio prueba de su fe de “soldado” del kirchnerismo con el que estuvo enfrentado en Santa Cruz: “No hay posibilidad de decir que no (por su designación) a la Presidenta”.
Dijo ser “absolutamente responsable” del itinerario de la Fragata Libertad que terminó varada en Ghana por un embargo de los fondos buitres. Yprometió “combate frontal al delito”.
A esa altura, el hombre fuerte y ministro de hecho de Seguridad, Sergio Berni, había dejado el Salón Blanco.
Desde la primera fila, Berni había seguido el acto del que participaron la mayoría de los ministros y legisladores kirchneristas,
"Como Néstor". La nota de humor la dio Rossi. "Como Néstor", le dijo a la Presidenta y a los presentes, cuando, después de desechar la lapicera que le extendía el escribano general de Gobierno, sacó del bolsillo de su saco y mostró en alto una birome negra, como las que usaba Kirchner.

