La Voz En Vivo. El CEO de Neumáticos Neumen le contestó a Milei: “Interpretó que estábamos robando, pero no era así””
Roberto Méndez se pronunció luego del fuerte tuit del presidente y ratificó sus dichos sobre los precios de los neumáticos.
Apuntado como “Señor Lengua Floja” por el presidente Javier Milei en un capítulo más de la fuerte polémica que se desató por el valor de los neumáticos en tiempos de restricciones importadoras, Roberto Méndez, titular de Neumen neumáticos, rechazó las críticas directas que le hizo el jefe del Estado.
Méndez habló este jueves en exclusiva con La Voz en Vivo. Allí se sintió “dolido” por las palabras de Milei. “Me cayó mal porque está mal interpretado. El Presidente está contestando algo que dije yo, pero yo nunca hablé en forma personal. Estaba describiendo que el mercado se estaba aprovechando de una situación y se marcaba con un margen realmente indebido”, dijo el empresario.
–El Presidente habló de “delincuentes” para referirse a usted y otros empresarios.
–Me parece un exceso. Él interpretó que estábamos robando, pero no era así. Estábamos cobrando lo que en ese momento el mercado nos obligaba a cobrar debido al contexto. De hecho, yo le devolvería el planteo: él tendría que reconocer quién es más delincuente. Una empresa que le cobra impuestos a las futuras ganancias a una firma que dio pérdida, para mí, eso es delincuencia. Yo no digo que él sea un delincuente, porque lo respeto y lo admiro, pero el Estado sigue siendo voraz.
–¿Cómo justifica los márgenes que tuvieron y que el Gobierno hoy critica?
–Venimos de una trayectoria de 40 años lidiando con crisis. En el último tiempo teníamos una inflación de 30 puntos mensuales, no había cubiertas y el dólar subía todos los días. No sabíamos si, al vender una unidad, cuando nos tocara reponerla íbamos a tener que pagarla el doble. Esa incertidumbre por el costo de reposición nos obligaba a cubrirnos; terminábamos de vender y no sabíamos si habíamos ganado o perdido plata. Hicimos un colchón previendo que este parate podía suceder, y gracias a eso hoy podemos afrontar la situación con cierta tranquilidad.
–A pesar de este fuerte cruce, usted ha manifestado que mantiene su apoyo político al Presidente. ¿Cómo se explica esa dualidad?
–Es simple: yo lo voté y lo volvería a votar. Estoy totalmente de acuerdo con el modelo de mayor apertura económica porque eso nos va a obligar a todos a recomponer los precios y a moderarlos. Le tengo confianza a Milei porque creo que tiene las condiciones dadas; hoy no dependemos solo del campo, tenemos gas, petróleo, litio y minería que van a empujar muchísimo. Es una oportunidad que nunca aprovechamos y creo que este es el camino.
–Si apoya la apertura, ¿qué es lo que le reclama al Gobierno para que el sector no termine de colapsar?
–Lo que pido son reglas claras y que no nos dejen solos frente a la competencia desleal. Estoy de acuerdo con abrir el mercado, pero el Gobierno tiene que poner un antidumping a todo lo que venga de China. No se puede pelear con las mismas armas; la calidad de una cubierta china no es la misma que una Pirelli, Michelin o Bridgestone. Si dejan entrar cualquier cosa sin controles, se van a seguir cayendo gomerías locales y textiles. Primero hay que cuidar a los que ya estamos acá; si los que estamos en Argentina nos queremos ir, ¿quién va a venir a invertir?
BATALLA CULTURAL
— Javier Milei (@JMilei) February 26, 2026
Agradezco profundamente con todo mi alma, las contribuciones enormes que han hecho Don Chatarrín de los Tubitos Caros, Don Gomita Alumínica y el Señor Lengua Floja en los últimos 30 días. Han dejado en evidencia al sistema corrupto que hundió a los argentinos de…
–Recientemente vimos el caso de Fate y su crisis productiva. ¿Es ese el espejo de lo que le espera al resto de la industria nacional?
–Lo de Fate era un final anunciado. Es una cubierta nacional que no tiene la tecnología de las marcas líderes que invierten millones de dólares permanentemente. Se mantuvo en el tiempo porque siempre estuvo “apañada” por los gobiernos de turno; ahora que le cortaron ese beneficio, terminó así. Hoy toda la industria está en un estado decadente y la situación es muy complicada. El Estado debe comprometerse, no con subsidios o planes –que yo no pido–, sino haciendo que todos trabajemos con reglas claras.
–Otros referentes empresariales han dicho que es “necesario” que algunos caigan en este proceso para lograr un país mejor a largo plazo. ¿Comparte esa visión de sacrificio?
–Para nada. No comparto ese análisis en absoluto. Yo creo que se pueden hacer las cosas bien sin que quede nadie en el camino. Hay que trabajar y pensar de qué forma se transiciona hacia este nuevo modelo sin destruir lo que hay. Hoy la gente compra lo más barato porque sus ingresos no alcanzan, y a veces eligen una cubierta china sacrificando seguridad, sin entender que arriba del auto llevan a su familia.
–¿Se arrepiente de haber revelado los márgenes de ganancia del sector?
–No me arrepiento de nada. Puedo repetir todo lo que dije porque es la realidad del mercado. Sin embargo, he decidido que esta sea la última nota que voy a dar sobre el tema. Mi enfoque ahora es seguir adelante con mis 40 locales y mis 120 empleados, esperando que el país finalmente arranque.

