Camarista defendió los fundamentos de la condena a Ricardo Jaime
Con el fallo local confirmado por Casación, José Asís dijo que quedó claro que el Tribunal Oral Nº 2 actuó “conforme a derecho”.
El pasado jueves, Ricardo Raúl Jaime sufrió un duro revés judicial al ser rechazado el recurso presentado por su abogado Marcelo Brito, ante la Cámara Federal de Casación Penal de la Nación, contra la condena a seis meses de prisión al exfuncionario, por sustraer elementos de prueba en el allanamiento a uno de sus domicilios. Fue sorprendido cuando retiraba documentos de una mesa y se los metía al bolsillo para evitar que fueran secuestrados.
La convalidación de la condena dictada por el Tribunal Oral Federal N°2 pone en riesgo la libertad del exsecretario de Transporte de la Nación, actualmente juzgado por la tragedia del tren de Once y procesado recientemente por enriquecimiento ilícito.
Curiosamente, a pesar de que Jaime no pudo justificar bienes por 12 millones de pesos en un juzgado, en el juicio que se ventila en Buenos Aires por la tragedia ferroviaria, los jueces le autorizaron a no presentarse a las audiencias porque el imputado dijo que no tenía dinero para afrontar los gastos de viajes semanales a Buenos Aires
El día que se conoció la parte resolutiva de la sentencia del Tribunal Oral 2 en Córdoba, Brito salió por todos los medios a despotricar contra los jueces, calificando el fallo de “imparcial”. Incluso afirmó que “el tribunal torturó la prueba”, todo sin conocer todavía los fundamentos de la sentencia condenatoria.
Frente a esos cuestionamientos y al conocer el fallo de la Cámara de Casación, el presidente del Oral 2, José Fabián Asís consideró que con “la sustanciación de la causa Jaime, se ha afianzado la justicia”.
“El Poder Judicial, a través del máximo organismo de control penal, dio respuesta en tiempo y forma a un hecho delictivo que tuvo una importante connotación social en función del rol jerárquico del exfuncionario del gobierno nacional”, ponderó Asís.
En el recurso de casación, Brito justificaba la impugnación de la sentencia contra su defendido, por una supuesta “violación a la garantía de imparcialidad de los jueces que integraron el tribunal de la instancia anterior”.
El abogado llegó a afirmar en su presentación, que la sentencia “estaba elaborada, en el ánimo de los señores magistrados, antes de escuchar a la defensa”. Los argumentos de la defensa y el ataque a los testigos que declararon contra Jaime, fueron virtualmente “destruidos” por la Cámara de Casación, integrada por Gustavo Hornos, Juan Gemignani y Mariano Borinsky, al considerar que las conclusiones del Tribunal Oral N° 2 “además de encontrarse debidamente fundadas, no fueron rebatidas por la defensa. En su razón, cabe concluir que la reconstrucción del hecho que se tuvo por acreditado en la sentencia, cuenta con la suficiente motivación y constituye una conclusión que deriva de un análisis amplio de la prueba producida”.
Frente a la acusación de imparcialidad, Asís dijo que no se involucraba personalmente en ninguna causa. “Operamos con la frialdad de una PC, donde se carga toda la prueba y cuando se aprieta el Enter determina la culpabilidad o no, sin importar en lo más mínimo el carácter del imputado, su función, pertenencia política o ideológica, credo o religión, raza, o posición económica”, ejemplificó. Y agregó: “La Cámara, al confirmar el fallo contra Jaime, nos da la tranquilidad de que actuamos conforme a derecho”, concluyó Asís.
Avance inesperado
Ricardo Jaime, que es investigado por enriquecimiento ilícito, paradójicamente ya cosechó una condena por una causa mucho menor: robo de pruebas.

