Bergoglio le bajó el tono a la polémica por los dos Tedéum
El cardenal calificó de "hermoso gesto" que las autoridades nacionales hayan ido a Luján a rezar por la Patria.
El cardenal Jorge Bergoglio le bajó hoy el tono a la polémica por los dos Tedéum, al destacar como "un hermoso gesto" que las autoridades nacionales, encabezadas por la presidenta Cristina Fernández, hayan ido a la Basílica de Luján a rezar por el Bicentenario de la patria.En su alocución reiteró, no obstante, el reclamo a la dirigencia para que tenga "una actitud de grandeza" que permita "superar el estado de confrontación permanente", al advertir que "no es momento para victimizarse ni para procurar ventajas sectoriales"."Nos unimos a todos aquellos que están en Luján, encabezados por las autoridades, para rezar por la patria. Es un hermoso gesto del cual nos alegramos", subrayó antes de comenzar el Tedeum en la catedral metropolitana, adonde acudieron referentes de la oposición.En la Catedral metropolitana se destacó la presencia del jefe de Gobierno, Mauricio Macri, y del diputado nacional Francisco De Narváez. Texto de la Conferencia Episcopal. La Presidenta eligió participar del Tedéum de la Basílica de Luján porque, según reveló, tuvo "una señal de la Virgen", tras un suceso ocurrido la Residencia Presidencial de Olivos, aunque también sobrevoló la sospecha de querer evitar una posible homilía crítica del arzobispo de Buenos Aires.Bergoglio optó por leer el documento "La patria es un don, la Nación una tarea", elaborado en marzo pasado por la Conferencia Episcopal Argentina que preside, en vez de pronunciar una homilía, y explicó que lo hizo "como signo de unión de todas las Iglesias particulares del país y de fraternal unión con todos los obispos".Más institucionalidad. El primado reclamó así una mayor calidad institucional y urgió a la dirigencia a "una actitud de grandeza" que permita "superar el estado de confrontación permanente", al advertir que "no es momento para victimizarse ni para procurar ventajas sectoriales"."La celebración del Bicentenario merece un clima social y espiritual distinto al que estamos viviendo. Urge recrear las condiciones políticas e institucionales que nos permitan superar el estado de confrontación permanente que profundiza nuestros males", aseveró.El texto de la declaración leída por Bergoglio -además del documento "Hacía un Bicentenario en Justicia y Solidaridad, de noviembre de 2008- fue entregado a los representantes políticos, en mayoría opositores, que participaron del Tedeum en la catedral metropolitana.Desde que llegó al poder, el matrimonio presidencial cambió en forma sistemática el lugar de la celebración religiosa del 25 de Mayo, que por historia y tradición debía celebrarse en la catedral metropolitana de Buenos Aires.Con el argumento de federalizarla, y la sospecha de querer esquivar una posible homilía crítica de Bergoglio, los Kirchner trasladaron el oficio religioso. Esta vez no fue la excepción.

