Temas del día:

Arriazu, el economista ortodoxo que por el dólar califica de "diabólico" al FMI

27 de marzo de 2019 a las 10:05 a. m.
Arriazu, el economista ortodoxo que por el dólar califica de "diabólico" al FMI
Negociar. "Argentina está intentando por todos lados, el FMI no acepta", dijo Arriazu. (LaVoz)
  • En el Iaef Córdoba
  • criticó al organismo por no dejar que el Gobierno use todas las reservas.
  • Consideró que sólo Donald Trump puede destrabar esta inhibición.

El economista Ricardo Arriazu consideró que si Argentina consigue que el Fondo Monetario Internacional (FMI) le permita usar todas las reservas de las que dispone, y no sólo un límite de 60 millones de pesos diarios, a partir del 15 de abril, para frenar al dólar, entonces el Gobierno tendrá chances de dar “vuelta las elecciones” porque detendrá la incertidumbre y el traslado a precios del incremento de la divisa.

Pero, sin embargo, advirtió que la fuerte resistencia del FMI a conceder esa acción sólo puede ser quebrada por una gestión directa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Ortodoxo y monetarista, Arriazu expuso anoche en el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (Iaef) de Córdoba y no ahorró calificaciones para los funcionarios del organismo internacional que vedan la posibilidad de que el Banco Central tenga un mayor poder de fuego para contener el alza del dólar.

Reservas sin destino

“El FMI no lo acepta por un tema ideológico”, dijo. Aplica un sistema “diabólico”, agregó. “Hay un talibán ahí que cree que va a castigar a los especuladores con la flotación”, apuntó, antes de calificar al programa del FMI como “mediocre y peligroso” porque desconoce la economía argentina. Se refirió así, sin nombrarlo, a Roberto Cardarelli, responsable de la relación con Argentina.

"¿Para qué tenemos las reservas? ¿De adorno? Es una locura que pone en peligro toda la economía argentina".

Podría decirse que al borde del insulto, llamativo para un economista muy respetado por la academia, Arriazu insistió: “¿Para qué tenemos las reservas? ¿De adorno? Es una locura que pone en peligro a toda la economía argentina”.

En diálogo con La Voz, Arriazu apuntó que la principal explicación para la suba de la divisa es la "incertidumbre electoral". "Cuando eso pasa, la gente se protege dolarizando sus portafolios", dijo. "El Gobierno tiene dólares (para frenar la suba), las reservas son más grandes de lo que el país necesita, pero el acuerdo con el FMI le impide intervenir", ahondó.

Conoce el problema

En ese escenario, la tasa de interés también “pierde eficacia a medida que pasa el tiempo”, añadió. Destacó, entonces, que tanto las autoridades del Banco Central como el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, “y tres años tarde también el presidente Macri, entienden el problema”, pero la posición fundamentalista del FMI traba la salida.

Para quebrarla, a Macri le queda como salida una gestión personal de Trump, analizó Arriazu, ya que Estados Unidos es el país de mayor influencia en el organismo de crédito internacional.

Negativa. Cardarelli, del FMI, no quiere liberar el uso de dólares para frenar a la divisa.
Negativa. Cardarelli, del FMI, no quiere liberar el uso de dólares para frenar a la divisa.

Comentó también que los datos de enero y de febrero “no dejan duda” de que la industria y la construcción comienzan a recuperarse, junto con el impulso de la “cosecha récord histórica absoluta” que, con 133 mil toneladas de granos, añadirá entre ocho mil y 11 mil millones de dólares a la economía.

Mejoran las cuentas

También entendió que la macroeconomía del país comienza a torcer su camino, con la vuelta del superávit fiscal en febrero (“Nunca Macri tuvo saldo positivo en este mes”, dijo), el fortalecimiento del superávit del sector privado exportador y lo cerca que está el Gobierno de contar con los 4.500 millones de dólares para los vencimientos del año.

Pero nuevamente cargó contra el Fondo. “¿Para qué me sirve cumplir con la meta del déficit si el tipo de cambio va para arriba?”, inquirió. En ese contexto, insistió en que el incremento de la divisa impacta en la inflación, “que es un problema mucho más complejo”.

“En el largo plazo (la inflación) es un fenómeno monetario. En el corto, es un problema de qué le pasa al dólar. Y en el cortísimo plazo, es un problema de lucha entre sectores para quedarse con los ingresos”, enumeró.

Si se accedieran a todas esas demandas, “se necesitarían entre dos y tres PIB” para atenderlas. “Imposible”, concluyó.