Apretar sin dinamitar todos los puentes
La CGT de Hugo Moyano irá a la cumbre sindical con la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo del lunes próximo.
La CGT de Hugo Moyano irá a la cumbre sindical con la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo del lunes próximo en Mar del Plata con una posición fuertemente crítica, al tiempo que pro dialoguista, tanto hacia el Gobierno como al conjunto de la oposición política (Para Moyano, el piso de paritarias estará en el 30%).
La postura se desprende del documento consensuado ayer por la conducción de la central moyanista –del que La Voz del Interior obtuvo una copia–, que marca una posición diferenciadora de la que alienta la central barrionuevista, a todas luces de choque contra el Gobierno nacional.Esto es así porque desde la Casa Rosada se habrían tendido puentes a fin de restablecer al menos el diálogo con Moyano, roto a fines de 2011. Fuentes moyanistas admiten que hay contactos en ese sentido (el intermediario sería el petrolero y senador Guillermo Pereyra), aunque otros lo reducen a la voluntad de algunos ministros, sin que la Presidenta haya dado el okey . Por eso, cerca de Moyano no han visto con buenos ojos la iniciativa del gastronómico de darle un perfil también político opositor a una cumbre que pretende ser un primer paso hacia la reunificación sindical, cuando Barrionuevo invitó a los "presidenciables" Daniel Scioli, Sergio Massa y José de la Sota. "Estamos por el diálogo con todos, pero haber empezado por estos no es lo mejor", dijo a este diario un alto dirigente moyanista, que recordó las reuniones con no peronistas como Hermes Binner y Fernando Solanas.La intención del moyanismo de alentar un diálogo que incluya "a los titulares y a los suplentes", según dice el documento, en referencia a la convocatoria con la que reaccionó la Presidenta tras el revés en las primarias de agosto, es el eje del mismo desde su título, que reproduce una frase de Juan Perón tras su regreso del exilio: "A este país lo arreglamos entre todos o no lo arregla nadie". Después de observar que hay una "manifiesta incapacidad en la gestión" del Gobierno frente a problemas como los saqueos, los cortes de electricidad, la fuga de capitales, la disparada de los precios y "el gran desorden estructural", el documento es crítico del comportamiento de los dirigentes políticos oficialistas y opositores. "En la generalización del doble discurso y de la mentira como forma de actuar, o en la contradicción permanente entre lo que se dice y lo que se hace –puntualiza–, se van agrandando las dudas sobre el futuro". Recuerda luego los reclamos sindicales, comunes a las otras cuatro centrales, sean oficialistas u opositoras (salarios, deudas con las obras sociales, ingreso de jubilados) e insiste en un diálogo con el Gobierno. Pero se cuida bien de tomar distancia de presuntos móviles desestabilizadores que alentaría el barrionuevismo: "Queremos mantener la estabilidad política al efecto de que se cumplan los plazos constitucionales" de Cristina Fernández.

