Anulan la designación de un perito oficial en el caso Nisman
Tras la impugnación presentada por la exesposa querellante, la jueza de Instrucción rechazó el nombramiento de Enrique Prueger en la junta de expertos sobre la autopsia.
Buenos Aires. La jueza de Instrucción Fabiana Palmaghini anuló la designación de Enrique Prueger como perito para intervenir en la junta de expertos que se expedirá sobre la autopsia realizada al fiscal especial de la causa Amia Alberto Nisman, informaron fuentes judiciales. La magistrada dejó sin efecto el nombramiento al advertir que Prueger se presentó espontáneamente en la fiscalía de Viviana Fein y aceptó el cargo de "perito" pese a que no acreditó su condición de licenciado en criminalística, ni el cumplimiento de otros requisitos reglamentarios para desempeñarse oficialmente, añadieron los voceros.Los informantes revelaron que Prueger había concurrido voluntariamente a la Fiscalía, ocasión en la que sostuvo que "estaba de paso" por Buenos Aires, ya que vive en Neuquén, y se ofrecía para intervenir en la causa, lo que fue aceptado por la fiscal ante quien asumió el cargo.El experto aseguró contar con un dispositivo de trabajo que permite, a partir del dibujo de una mancha de sangre, determinar mediante trazados trigonométricos dónde estaba el cuerpo del que emanó la sangre al momento de producirse la herida.La nominación llegó al análisis de Palmaghini porque fue impugnada por la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado, exesposa de Nisman y querellante en la causa.
Peritaje tecnológica
Ayer, la querella que representa a las hijas de Alberto Nisman en la causa que se investiga la muerte del fiscal de la UFI Amia emitió un comunicado en el que aseguró que “jamás” solicitó la suspensión del estudio del peritaje tecnológico realizado sobre los teléfonos celulares y los equipos informáticos secuestrados en el marco de la investigación.
La Defensoría General de la Nación, cuyos abogados patrocinan a la magistrada federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado (madre de las hijas de Nisman), destacó además que la juez de Instrucción Fabiana Palmaghini “nunca ordenó la suspensión” de esa medida de prueba.
En el texto detallaron que el esc rito presentado por la querella el 4 de marzo a las 9.10 “procuró exclusivamente que se garantice, por un lado, la confidencialidad de la información que eventualmente se obtuviera para evitar su difusión a personas ajenas al proceso”.
“Y por el otro –agregaron–, que el acceso al contenido de las comunicaciones electrónicas –de carácter privado– del doctor Natalio Alberto Nisman sea realizado conforme al procedimiento legal” que establece el Código Procesal Penal de la Nación.
“Dicho escrito –consignaron en el comunicado– fue presentado con anterioridad al inicio formal de las labores de peritaje propiamente dichas, lo que ocurrió el 4 de marzo de 2015 a las 11” y aclararon que “las labores de peritaje continuaron los días 9, 10, 11 y 18” de marzo.
La Defensoría remarcó también que “es absolutamente falso que los peritos informáticos hayan determinado la existencia de un acceso a internet en forma local en la computadora” de Nisman el domingo 18 de enero de 2015, cuando el fiscal fue hallado muerto en su departamento. Respondieron así a las versiones instaladas por Maximiliano Rusconi, el abogado de Diego Lagomarsino, único imputado en la causa.
“Hasta la fecha no se han hecho trabajos para determinar si dicho movimiento fue realizado en forma local o remota”, aclaró el ministerio público de la defensa. El documento también se refirió al “comunicado de prensa emitido por la defensa de Diego Lagomarsino (quien facilitó a Nisman el arma hallada al lado del cadáver) para rechazar la hipótesis brindada en aquel instrumento”.
“No es cierto”, afirmó la Defensoría, que exista relación entre la resolución del 4 de marzo y el “abandono momentáneo del cuerpo de peritaje, por parte del perito de la querella que coincidió con un escrito presentado en los estrados de la señora juez a cargo de la Instrucción, unas horas después, en el cual se solicitaba de un modo exótico, una suspensión de los trabajos de peritajes”.

