Antonio Caló: El Congreso tiene que declarar la emergencia laboral
Junto con Hugo Moyano y Luis Barrionuevo, propuso a un grupo de legisladores que refloten e impulsen el régimen de doble indemnización “ante la posibilidad de despidos masivos”.
Las tres CGT peronistas resolvieron impulsar a nivel legislativo la declaración de la "emergencia laboral" como medida para desalentar posibles despidos masivos de trabajadores. Así lo reveló el secretario general de la CGT Alsina, el metalúrgico Antonio Caló: "Ante la posibilidad de despidos masivos, queremos que se aplique la doble indemnización", dijo en entrevista exclusiva con La Voz del Interior . La doble indemnización por despido fue la parte sustancial de la "emergencia laboral" que como parte de la emergencia económica se aplicó por ley desde 2002 hasta 2007, cuando se cumplió el requisito legal de un desempleo de menos de dos dígitos para que fuera levantada. Caló aseguró que impulsar ahora la emergencia fue uno de los mandatos que les dieron él y los otros dos jefes cegetistas (Hugo Moyano y Luis Barrionuevo) a los dos senadores y 10 diputados nacionales con los que se reunieron el jueves pasado en la sede histórica de la CGT, en la calle Azopardo.En la entrevista, Caló también refutó a quienes lo censuran por la dureza de sus críticas al flamante gobierno de Mauricio Macri; insistió en que reclamará en paritarias un aumento de por lo menos 30 por ciento; y ratificó su decisión de entregar el cargo a un secretario general electo de una CGT unificada cuando venza su mandato, el 3 de octubre próximo. –Usted ha dicho que el piso en paritarias debe ser el 30 por ciento. En el caso de la UOM, ¿el reclamo estará condicionado por la posibilidad de la pérdida de empleos? –Nosotros iremos con un piso de por lo menos el 30 por ciento y en dos tramos, en abril y en julio. Pero el panorama que se vislumbra es negro, porque podemos perder puestos de trabajo. Hoy tenemos el problema de las empresas que hacen caños y bridas para el sector petrolero, que se están quedando sin trabajo. Como viene la mano, 10 mil a 15 mil trabajadores metalúrgicos se quedarán en la calle en dos meses si este panorama no cambia. –¿Qué balance hace de los primeros 80 días de gobierno de Mauricio Macri? –Para nosotros, los trabajadores, es negativo. Esperábamos que en marzo mandara la corrección de la "tablita" de Ganancias y no salió. El aumento del mínimo no imponible a 30 mil pesos tampoco soluciona el problema, porque casi 200 mil trabajadores entran a pagar Ganancias. Además, hubo aumentos desmedidos en los precios. Una docena de facturas valía 40 y ahora vale 80 pesos, dicen los muchachos. Y la canasta familiar aumentó desmedidamente. El resto de las medidas de política económica han sido en beneficio de los sectores más concentrados. –¿Qué expectativas tiene de que los cambios de fondo de Ganancias puedan aprobarse pronto en el Congreso y entrar en vigencia este año? El jueves se constituyó para eso una suerte de subbloque de legisladores de origen sindical. –La formación de ese subbloque no es sólo por Ganancias, sino para enfrentar todos los problemas que tengamos los gremios. Si no, se desvirtúa. También les pedimos a los legisladores (dos senadores y 10 diputados) que vean si se puede declarar la emergencia laboral; si no, la vamos a pasar mal los trabajadores. Queremos que se aplique la doble indemnización, como cuando se avizora una situación de despidos generalizados. No es sólo por Ganancias; si fuera así, los tres secretarios generales nos estaríamos juntando para defender a sólo el 10 por ciento de los trabajadores. Lo hacemos para defender al 100 por ciento de los trabajadores y por todos los problemas que puedan tener todos los trabajadores. –¿Qué significa la emergencia laboral? –Les dijimos a los diputados que la pidan. No sé qué otras medidas, pero en principio la indemnización doble. –¿Las consideraciones que usted hace respecto del gobierno de Macri son compartidas también por Hugo Moyano y Luis Barrionuevo? –Por todo el movimiento obrero; estamos preocupados. Acá partimos de la base de que si nos va mal a los metalúrgicos y a los demás gremios industriales, después les va mal a los camioneros, porque no van a tener qué transportar, y a los gastronómicos, porque no van a tener clientes. Por eso, cuando le va mal a uno, nos va mal a todos. –¿Las decisiones del Gobierno han incidido en apurar los pasos hacia la reunificación de las tres CGT? –Aparte de las políticas del Gobierno, entendemos que tenemos que reunificarnos. Yo quiero terminar mi mandato el 3 de octubre y entregárselo al secretario general de una CGT unificada. Por ahora, vamos a seguir trabajando los tres en conjunto, como una mesa sindical. –Para eso hay un mecanismo que comenzaría con la convocatoria a un Comité Central Confederal. ¿Está previsto para junio? –No hay fecha. Pero la idea es entregar el mandato a una CGT unificada. –¿No querría ser el próximo secretario general? –No… –¿Tampoco Moyano y Barrionuevo? –Preguntales a ellos… –Hay quienes lo critican por ser un crítico duro de un gobierno que asumió hace menos de 100 días, cuando no lo fue así durante los gobiernos kirchneristas. –Cuando esos gobiernos, yo tenía la posibilidad de hablar directamente, desde la presidenta para abajo, con todos los ministros; y ahora no la tengo. Por eso tengo que decirlo por los medios. Antes yo tenía un problema y, si era necesario, hablaba con la señora presidenta o con el compañero Kirchner. Si tuviera la posibilidad de plantearlo mano a mano con Macri, lo haría. Siempre fui cuidadoso en eso. –Macri lo recibió. –Sí, una vez, pero yo tengo problemas todos los días.

