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Afirman que el prefecto que le robó a Massa era espía: difunden las escuchas

Díaz Gorgonio, preso por el hecho que ocurrió en 2013, lo admite en escuchas que le hicieron en la cárcel, informa Clarín.

10 de febrero de 2015 a las 01:09 p. m.
Afirman que el prefecto que le robó a Massa era espía: difunden las escuchas

El prefecto Alcides Díaz Gorgonio, quien está preso tras ser acusado de haber robado la casa de Sergio Massa en plena campaña de 2013, fue grabado por la Justicia en conversaciones telefónicas.

Según una publicación del diario Clarín, en los audios reconoce que fue autor de ese hecho, y "admite también que es agente de Inteligencia de un organismo que depende del Poder Ejecutivo Nacional".

La investigación por el hurto a los Massa dio un giro en los últimos meses. No solo se sumaron indicios concretos sobre la existencia de una red de espionaje con apoyo gubernamental: también se develó la posible existencia de un expediente “armado” por el poder K que se instrumentaría para intentar suspender el juicio oral contra Díaz Gorgonio, agrega la publicación del matutino porteño.

Frente Renovador

El intendente de San Miguel, Joaquín De la Torre, del Frente Renovador, pidió hoy al gobernador bonaerense, Daniel Scioli, que garantice "la vida de la familia de Sergio Massa".

"Quiero creer que el gobernador va a garantizar la vida de la familia de Massa. Quiero pedirle que nos garantice la seguridad de la familia y de nuestro candidato. Que no meta la cabeza como un avestruz", sostuvo De la Torre.

Las escuchas

Díaz Gorgonio, alias "Goly", fue acusado del delito de robo doblemente agravado "por haberse cometido con efracción y por ser miembro integrante de las fuerzas de seguridad". Está preso, a la espera del juicio oral, que se celebrará en marzo.

El diario Clarín publicó hoy que unas escuchas ordenadas por la Justicia y ejecutadas por la Secretaría de Inteligencia revelaron que Díaz Gorgonio admitía ser el autor del robo y agente de inteligencia. Horas después, radio Mitre difundió los audios. A continuación, el texto desgrabado de esas escuchas.

[video:https://www.youtube.com/watch?v=SrE1t4thgiY]

Primera charla

En este diálogo, Díaz Gorgonio le cuenta a su mujer, Graciela Garate, una charla con una enfermera que le hizo un análisis de sangre después de pedir la excarcelación por problemas de salud.

"Me dijo la que me saca sangre... Me dice «Yo lo conozco a usted, yo lo veo en las cámaras, ¿usted es de Prefectura?». «Sí», le digo. «¿Usted es el que le robó a Massa?». «Sí», le digo. «Esto, de hecho, es para mi excarcelación -le digo yo- porque hubo todo este problema... «Más o menos le expliqué». Y me dice: «Quedate tranquilo que yo te voy a ayudar»", le relata Díaz Gorgonio a su mujer.

Segunda charla

En este diálogo, el prefecto le explica a su mujer el proyecto de renovación de la Secretaría de Inteligencia y admite que trabajaba para un organismo que depende del Poder Ejecutivo.

Díaz Gorgonio: La Presidenta, ¿viste que derogó todo?

Graciela: ¿Derogó todo? No, no escuché, ¿qué hizo?

Díaz Gorgonio: Borró la Secretaría de Inteligencia, ahora se llama Agencia Federal de Inteligencia

Graciela: ¿Qué hizo?

Díaz Gorgonio: borró todo, no existe más la Secretaría de inteligencia

Graciela: A la mierda.tipo Berni.

Díaz Gorgonio: Se llama Agencia Federal de Inteligencia y donde estaba yo, la Dirección de Inteligencia que pasó a la órbita de ellos, a la Agencia Federal.

Graciela: ¿Eso es bueno o malo?

Díaz Gorgonio: No, es bueno. Las cosas que graban, que filman, la ojota, todo eso

Graciela: Sí.

Díaz Gorgonio: Ahora pasó al Ministerio Público Fiscal, el único autorizado para las escuchas, todo eso, ¿viste?

Graciela: Y eso, ¿está bueno? No sé si está bueno porque los fiscales se venden como nada

Díaz Gorgonio: Y bueno sí, lamentablemente, sí, se van a la mierda. Está bien para un gobierno sano.

Graciela: No para este.

Díaz Gorgonio: Al Gobierno le conviene mantener la Inteligencia de su lado, qué se yo.

Graciela: ¿Y eso tiene que ver con la frontera y todo eso también?

Díaz Gorgonio: No, no, no, va a seguir, reporta a la inteligencia criminal.

Graciela: Eso funcionaba arriba de tu oficina, ¿no?

Díaz Gorgonio: Está ahí todavía. Tercero, cuarto y quinto piso.

Graciela: Claro.

Díaz Gorgonio: Yo estaba en el segundo

Graciela: Mirá vos...

Tercera charla

En esta escucha, según publicó el diario Clarín en su edición de hoy, Díaz Gorgonio le pide a su esposa que pase a retirar una "sobres" de una sede de Prefectura. Para la Justicia, en esa conversación, queda al descubierto que el prefecto "se interesó y buscó influir" en un expediente para suspender el juicio oral en su contra. Además, Díaz Gorgonio le habla a su mujer del director de Inteligencia Criminal, Gustavo Roque Logozzo.

Graciela: Y ya le hago pago algo de adelanto de este mes y ya estoy más tranquila, ¿viste?

Díaz Gorgonio: Tenés que ir a retirar los sobres vos.

Graciela: Por eso, por eso, quiero ir a hacer todo eso, ¿viste? Porque el muchacho está hasta las cinco, este González, que siempre me llama. Él me dijo que si yo voy, que a las dos justa nunca está porque salen a almorzar, pero él se queda hasta las cinco ahí. Entonces voy a ver si me voy en tren tranqui, ¿viste? Ahora que andan bien los trenes, me voy tranquila en tren y chau. Porque como ellas trabajan ahora. N, por ejemplo, no puede ir mañana, porque entra a la una.

Díaz Gorgonio: Darle una copia de lo de "Jaunarena".

Graciela: A coso, a "Trabucco".

Díaz Gorgonio: No, no, al jefe de "Cachito Borelli".

Graciela: No sé. Después lo voy a buscar el número de "Cachito". Lo borré cuando cambié el Blackberry.

Díaz Gorgonio: No importa.

Graciela: Por acá en tu listado lo tengo eh.

Díaz Gorgonio: Listo, fue el tipo que me vino a ver. Se llama Roque Logozzo.

Graciela: Ah bueno.

Díaz Gorgonio: Está en el sexto piso.

Graciela: Está en Jurídicas.

Díaz Gorgonio: No, no, es el director de inteligencia.

Graciela: Bueno, mañana me decís.

Díaz Gorgonio: Ahí está mañana te digo.

Graciela: Me anoto y yo voy. Sí.

Díaz Gorgonio: Presenta eso nomas porque el tipo siempre se portó bien conmigo.

Graciela: Sí, bueno.