A seguir luchando contra nuestros temores
Hace rato que el tema del coronavirus trascendió la salud y monopolizó desde la política hasta los deportes. La cuarentena durará hasta el fin de Semana Santa
Con cierta dosis de humor negro, se podría decir que buena parte del mundo está encerrado con una sola noticia: la pandemia de coronavirus y sus consecuencias. Ninguna obsesión colectiva parece tan justificada como la provocada por la onda expansiva de este virus.
Ahora, con el anuncio presidencial de dos semanas más de cuarentena, los argentinos vamos a tener que seguir luchando contra otros temores, además del miedo al contagio: qué pasará con nuestros trabajos; con nuestros ingresos; con la educación de nuestros hijos; con la situación de nuestros mayores, y con la seguridad de todos.
Las respuestas a estas preguntas todavía son conjeturales, y como las autoridades políticas argentinas han optado por priorizar la salud, no parece recomendable en medio de una crisis ponerse a debatir las decisiones de quienes hemos elegido para que comanden los destinos del país.
Sin dudas, uno quisiera pensar en otra cosa, pero, en una escalada imposible de comparar con cualquier otro episodio global de los últimos 70 años, la información relacionada con esta enfermedad ha ocupado cada vez más espacio en la atención de quienes quieren mantenerse informados. Hace rato que el tema trascendió la salud y monopolizó desde la política hasta los deportes.
Habría que remitirse a la Segunda Guerra Mundial para señalar un acontecimiento que suscitara semejante grado de preocupación en todo el planeta. Claro que la diferencia entre la década de 1940 y la de 2020 en términos de cantidad de medios de comunicación y de resonancia de los mensajes es abismal. Para decirlo con una metáfora: pasamos de la velocidad del sonido a la velocidad de la luz en la transmisión de las noticias.
Por ese motivo, es necesario ser prudentes a la hora de difundir información vinculada con el coronavirus, lo cual no significa autocensurarse, sino hacer el trabajo que deben hacer los periodistas: investigar, cotejar datos, consultar fuentes y mantener una actitud crítica, sobre todo porque la pandemia está en curso y aún nadie puede pronosticar cuándo y cómo terminará.

