Silvia Aguirre: La tecnología me ayuda a ser afectivamente cercana
El diálogo con esta psicóloga y sexóloga cordobesa está atravesado por temas que, en su visión, le hacen bien al ser humano: el sexo, la luz, la alegría. El diseño, la tecnología y los autos como fuentes de disfrute y fantasía.
Silvia Aguirre habla de su casa, de música, de libros y de sexo con la misma naturalidad. Más de 20 años como terapeuta y educadora sexual atraviesan su vida y permean cualquier diálogo con ella. Esta vez, la conversación comenzó haciendo foco sobre lo que representa su casa: “Creo que es el centro de la vida, porque allí se desarrolla lo cotidiano, que es en realidad lo único que tenemos, lo único cierto y presente. Trato de que cada espacio de mi casa sea un lugar con luz y con alegría”.
–¿Te gusta el diseño?
–Sí, en especial todo lo que tiene que ver con lo erótico y también el que se expresa en objetos simples pero significativos, que la persona carga con algún recuerdo o situación movilizante o profunda; por eso, me gustan las fotos de momentos, de los afectos.
–Empezaste hablando de la luz y la alegría. ¿Cómo aplicás esos conceptos en tu casa?
–Me gusta que la casa tenga muchos libros en distintos espacios, porque están entre las cosas que más alegría le han dado a mi vida: para mí, en lo posible, la casa tiene que ser como una gran biblioteca.
–¿Un lugar de la casa que esté relacionado con lo erótico, fuera del dormitorio?
–Tengo un diseño ideal, que en algún momento haré. Quiero crear un espacio en la casa, que se llame “amatorio”, como parte del proyecto de mejoramiento de la calidad de vida.
–¿Y cómo será?
–Va a ser un lugar espectacular. Con mucha luz, con mucha calidez…
–¿La luz no es contraproducente?
–No, para mí no, la luz natural no es contraproducente, y además la podés regular.
–¿Qué más tendrá?
–Tendrá champán y del bueno, a la temperatura adecuada; será un integrante destacado en el amatorio. Además, incluirá almohadones, esencias, aceites con aromas, velas para la noche y lianas o hamaca para jugar.
–¿Tendrá cama?
–No, porque todo sería como una gran cama, sin un espacio definido así en particular: tendría gasas, telas suaves, alfombra, todo sería como un gran colchón. Además, tendrá pequeñas luces en el techo, para simular un cielo.
–¿Líneas curvas y sensuales, o rectas, para variar?
–Al techo lo imagino recto; no me gustan las formas semicirculares, prefiero los ángulos bien marcados.
–¿Y el mobiliario?
–Tendrá un gran espacio de guardado para telas, antifaces y disfraces, y juguetes eróticos, todo para jugar. Habrá películas de Erika Lutz, una directora que hace cine porno y erótico para la mujer.
–Está claro ese espacio en cuanto a diseño y arquitectura. ¿Y qué dispositivos tecnológicos tendría?
–Seguramente, un reproductor de música, que es esencial para crear ambientes. Imagino también un espacio con piso para bailar tango, por ejemplo. Quizá le sumaría una pantalla grande, con muy buena definición.
–Te saco de tu proyecto: en lo cotidiano, ¿qué uso hacés de la tecnología?
–Mucho: quiero ser afectivamente cercana, y la tecnología me resulta de gran ayuda. Utilizo una notebook y un celular Samsung Galaxy SIII, para atender pacientes por videoconferencia, y también para responder a los lectores de la columna “Sexo Sentido”, que escribo en el diario Día a Día.
–Por fuera de lo laboral o profesional, ¿cuáles son tus dispositivos de cabecera?
–Los mismos: de hecho, utilizo intensamente la computadora portátil y el celular para comunicarme con mis hijos, en especial con uno de ellos, que vive en Europa.
–Cambiemos de tema. ¿Qué lugar ocupan los autos en tu vida? ¿Te atraen?
–Me gustan, me resultan eróticos e incluso me despiertan cierta sensualidad, dependiendo del tipo de auto.
–¿Un auto ideal, o que tengas como aspiracional?
–En marcas de autos, me gusta BMW. Uno puede decir “qué lindo ese BMW”, como dice que David Beckham es un tipo lindo, por ejemplo.
–Eso, como aspiracional. ¿Y qué auto tenés?
–Me gustan las camionetas: tengo una Renault Duster. Es decir, a la hora de elegir me sigo quedando con lo nacional, aunque me pueda comprar un importado.
–Como especialista, ¿recomendás las experiencias eróticas en los autos?
–Sí, es una forma de salir de la rutina, de generar otro tipo de vivencia, o simplemente de hacerse la idea de que el auto también puede ser un lugar para una experiencia erótica. Es importante tener la mente abierta a que esa posibilidad puede estar, como puede estar en un avión, en un ómnibus, en un tren o en cualquier situación fuera de lo común. Tener la predisposición mental de pensar que en esos lugares, que han sido concebidos para otra cosa, también se puede tener sexo, aunque no lo hagas. La posibilidad te da otra perspectiva, otra forma de estar conectados sexualmente en todos lados. Que no estés desactivado porque estás yendo en tu auto o en el avión: uno es sexual, y está vivo en todos lados.
Silvia por Silvia
Silvia atiende pacientes en su consultorio, por videoconferencia, y además responde preguntas de lectores en su columna en el diario Día a Día. “Me gusta la música de tango de Bajofondo, y la instrumental étnica, y con mucho ritmo. Entre la música con letra, la erótica por excelencia es francesa”, dice.

