“No usaba redes sociales por miedo a los insultos”
Buen humor. Es una marca registrada de Baldassi: así era en la cancha, así es en la vida. Al exárbitro le gustan el diseño, la tecnología y los autos, pero sin llegar al fanatismo que tiene por el fútbol.
“La Coneja” Baldassi no podía vivir encerrado en un departamento y eligió una casa amplia en Salsipuedes como su lugar en el mundo. “Viví varios años en Buenos Aires y el lugar que elegimos para volver fue Salsipuedes: es tranquilo y agradable, un cable a tierra”, dice.
El exárbitro cuenta que, en la gran ciudad, vivía en Recoleta, en un departamento chiquito que tuvo que rediseñar: “Le saqué el baño e hice una cocina más grande”, recuerda.
–Tu casa es estilo...
–Moderna, la hizo mi amigo Héctor Rama, tiene un solo desnivel en el living y los cuartos son grandes, baños en suite. Un estilo minimalista, con onda de casa country, sin llegar a serlo.
En su hogar sobresale la mezcla de colores, ya que cada uno de sus hijos eligió el tono de su habitación. “Una está en la gama de los verdes, otra de los rosas y la tercera lleva los colores de San Lorenzo. En nuestro cuarto tenemos una pared lila, que contrasta con la del living. El frente es marroncito, con ladrillo visto”, describe.
Su lugar de relax es el living, donde tiene la tele y pasa tiempo viendo partidos. “Es un TV de 40’, donde siempre que puedo veo fútbol; me han hablado del HD, pero me da lo mismo”, dice.
Baldassi recuerda la sensación que le causó su primer TV a color: “Lo trajimos en el ‘78, un Telefunken, para ver el Mundial. Estaba feliz, era una cosa de locos ver en colores”, evoca.
–¿En qué ciudad del mundo te gustaría vivir?
–Miami y Río de Janeiro: por el clima y el mar, tienen un entorno natural que las hace perfectas. El lugar que me sorprendió y me cautivó por su increíble arquitectura fue Beijing.
–¿Cómo te llevás con el uso de la tecnología?
–Uso la tecnología, pero no soy fanático. Cuando estoy de viaje, leo los e-mail y los diarios en un iPad que me regalaron, es el único uso que le doy. Tengo un iPhone, pero sólo para hablar o mandar mensajes de texto. Mis hijas me quisieron poner el WhatsApp, pero fue un lío; también uso BlackBerry, me enseñaron a chatear desde ahí.
–¿Utilizás redes sociales?
–Recién ahora, retirado, estoy metiéndome en Facebook y Twitter. A las cuentas las manejo yo, subo fotos y comparto cosas. Twitter me gusta más, siempre me engancho con alguno o informo cosas; además, te permite expresar lo que sentís en el momento. Cuando ejercía el arbitraje no los usaba, porque tenía miedo a los insultos; además, había varias cuentas truchas.
–¿A qué edad empezaste a manejar?
–Mi viejo era el sodero de Río Ceballos. Yo lo acompañaba y, a veces, me prestaba el volante del camión repartidor: tenía 9 años. A los 10, ya ponía primera y lo manejaba unos 30 metros; así fui avanzando.
El primer auto de Baldassi llegó a los 32 años: “Compré un Twingo verdecito, me encantaba el diseño y la capacidad adentro. De todos los que tuve, fue el que más me gustó”, dice.
Actualmente, maneja un Kia Soul, auto del que se enamoró en el último mundial que dirigió, “Kia era patrocinador. En los partidos, yo veía ese autito pasar por detrás de los letreros y le decía a mis asistentes que me lo iba a comprar. Y lo hice”, recuerda.
En cuanto a marcas de auto, Baldassi se define como hincha de Ford: “Es la que usaba mi viejo, tenía un Ford Futura que me prestaba y siempre me cautivó” destaca.
Finalmente “la Coneja” nos cuenta que maneja lo justo y necesario, siempre acompañado por buena música, “por lo general, rock y melódico”.
Baldassi según Baldassi
Héctor lleva 20 años en pareja con Belkis y tienen tres hijos: Julieta de 19, Luciana de 17 y Bautista de 9. Actualmente, continúa trabajando en la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) en las relaciones públicas (RR. PP.) de los partidos internacionales y dando charlas de formación.

