“Mi hijo dice que funciono a válvula”
De gustos simples. Gustavo Trombetta se imaginó desde chico rodeado de micrófonos y auriculares. Su “gadget” preferido es una radio a pilas, eligió vivir rodeado de verde y disfruta el paisaje de la ruta que lo trae a Córdoba todos los días.
Gustavo nació en Rancul, provincia de La Pampa, “donde nació Alberto Cortez”, cita orgulloso, pero desde siempre supo que su vida no estaría ligada al campo. “Cuando uno nace en un pueblo sabe que se va a tener que ir, si querés progresar en un profesión o si te gusta una carrera. La radio ha sido mi vida. A los 14 años con un amigo éramos corresponsales en mi pueblo para una radio regional de Huinca Renancó; no puedo creer que a esa edad hayan confiado en nosotros”, recuerda.
—¿Tus lugares en Rancul?
—De chico mi espacio era mi habitación; la verdad que siempre fui medio huraño, soy de escuchar mi música y tener mi radio a pilas, que sigo teniendo, porque escucho AM y yo era eso, acostarme en la cama, poner la radio en el pecho y escuchar. Lo otro que hacía en el pueblo era hacer deportes, vivir afuera. A un par de cuadras tenés el campo y si bien mis padres trabajaron en el campo, yo nunca me imaginé haciendo lo mismo, sino rodeado de micrófonos y auriculares.
—Pero ahora vivís en las sierras...
—Sí, de alguna forma con los años me tiró volver al campo, o a una ciudad un poco más chica. Por eso nos fuimos a vivir a Salsipuedes, donde los amaneceres, la tranquilidad y el sol de la mañana son muy parecidos a lo que vivía en Rancul.
—¿Construyeron o compraron allí?
—Compramos pero se asemeja mucho a lo que soñábamos con Benita, mi mujer. Minimalista, con un formato muy simple, líneas rectas, colores blancos, claros, pasteles. No me gusta lo recargado, lo rococó, lo antiguo, me gusta moderno y simple.
—¿La decoración campera?
—No, más bien tenemos una decoración urbana trasladada allá, tengo una tranquera que es muy simple porque así lo prefiero. Sí tenemos un gran cuadro que le da personalidad y vida a esos colores blancos y negros que ubicamos en el comedor, no es pintura abstracta, se ven objetos, pero cada uno le da la interpretación que quiere.
—¿Cómo te ves con la tecnología?
—Le pregunté a mi hijo, que tiene 18 años, ¿cómo me ves con la tecnología? “Vos andás a válvula”, me dijo (risas), pero yo no creo que sea tan así, puede que me cueste agarrar el ritmo, pero una vez que lo agarro me adapto y busco. En mi celular por ejemplo, tengo muchas cosas, escribo casi íntegramente el programa en el teléfono, uso muchas aplicaciones, claro que comparado con alguien de esa edad...
—¿Y te entretiene?
—Mmmm no, no soy de la Play, ni del e-book, ni de jugar con la computadora, mi hijo me invita seguido pero no me gusta, salvo el Tetris que llevo años jugándolo y yo le digo a él que ese juego me ayuda a ordenar el baúl del auto cuando viajamos.
—¿Utilizás redes sociales?
—Las uso como fuente de información pero participo poco, me saco algunas broncas en Twitter y también utilizo Facebook, Instagram todavía no.
—Pero en la radio te sirven...
—Sí por supuesto, antes en la radio los mensajes te llegaban en un papelito que escribía el telefonista, hace algunos años escuché en Continental a un conductor que decía “estamos utilizando una nueva tecnología, ahora los mensajes que recibe el telefonista nos llegan directamente al estudio mediante una pantalla” y yo pensaba qué bárbaro, el tipo ya no tiene que dar la vuelta con el papelito en la mano. Hoy respirás mal o decís algo y a los 30 segundos tenés la repercusión.
—Último tema, ¿disfrutás manejar?
—Por vivir en Salsipuedes manejo todos los días y tengo el privilegio de hacerlo por una ruta amplia, con unos paisajes a los que todos los días le encontrás algo distinto. Me gusta viajar y manejar, aunque empecé a los 30 años y del motor y esas cosas no entiendo nada, para mí anda a nafta y va (risas). Sí noto la diferencia de como fue evolucionando el confort dentro de la cabina, y hay cosas que me parecen fantásticas como poder fijar la velocidad crucero que permite disfrutar muchísimo del viaje.
—¿Qué le sumarías a tu próximo auto?
—Hoy tengo una VW Surán y la aspiración máxima es un Audi. No me gustan los autos grandes, por ejemplo un Corolla me parece muy grande, así que sería un mediano como un A4. Sé que no necesita tanto mantenimiento en el motor ni ser muy celoso con nada, eso sumado al confort de cabina como los aire acondicionados diferenciados, porque yo sufro mucho más el calor que mi señora.
—¿Usás el GPS?
—Sí me gusta mucho usarlo, aun cuando conozca el lugar a donde voy, me gusta saber si hay un río cerca, pero el avance que me parece más importante es el Bluetooth con la radio para poder hablar por teléfono, no sé si está permitido pero me encanta y es como si fuera hablando con una persona que tengo al lado.
Gustavo por Gustavo
Tengo 45 años, nací en Rancul, estudié locución en Rosario, allí viví 3 años y medio. Después me vine a Córdoba. En el 91 empecé a trabajar en Canal 12 y con el “Colo” Marchini en la FM Acuario, una época muy linda. Trabajé también en Universidad, en LV2, y después de mucho tiempo sin hacer radio, hice un casting para Mitre y quedé. Desde hace dos años conduzco “El último refugio” de lunes a viernes.

