Gabriel Allasia: En autos, admiro la eficiencia japonesa y la calidad alemana
“Tecno” desde chiquito. Gabriel Allasia es el gerente del Site Córdoba de Globant, multinacional de software nacida en nuestro país. Comenzó a programar a los 12 años y no paró más. Destaca que las oficinas de la empresa tienen mucho de espacio lúdico. En autos, está pensando en cambiar su japonés por un alemán.
Gabriel Allasia pasó sus primeros años en San Francisco. “Casi todo transcurría fuera de la casa, en espacios de juego. Eran otras épocas, y es lo bueno de vivir en una ciudad chica; ahora ya tiene más de 80 mil habitantes”, destaca.
–Y luego, vino Córdoba...
–Sí, a Córdoba me mudé cuando cursaba el secundario. La diversidad de alternativas para estudiar y desarrollarse me ayudó a elegir mi carrera. Después, viví siete meses en Alemania, donde hice una práctica en Mercedes Benz. El “choque” con el Primer Mundo me dio apertura mental. Al volver, me radiqué en Buenos Aires. Fue raro vivir en departamento habiendo estado siempre en casas, pero no me disgustó.
–¿Naciste “tecno”?
–(Risas) Arranqué en San Francisco, pero no soy nativo digital. Cuando tenía 12 años, mi papá me preguntó: “¿Qué querés hacer, computación o inglés?” Por entonces, la computación era toda una ciencia, el único contacto que yo había tenido con la tecnología era un tío (que es electrónico). Elegí computación y empecé con un lenguaje que aún hoy se usa, Cobol. Me fue muy bien, tenía habilidad para la lógica.
–¿Tu primera compu?
–Me la compró mi papá cuando tenía 13 años, fue una Spectrum. Después me fui actualizando, en Córdoba seguí haciendo cursos en Cervantes, cambiando de lenguajes y programando, ya eran los ´90. Fui incorporando dispositivos desde que apareció la PC. El desafío era el almacenamiento, al principio todo en diskettes; pasar a disco rígido fue un boom (risas). Siempre traté de agregarle periféricos a la computadora, como las grabadoras de CD externas. Utilizaba el dial-up (conexión por vía telefónica), me conectaba a BBS y esas redes... Internet fue una puerta para seguir actualizándome y aprendiendo nuevos lenguajes y tecnologías. En esa época, vendía e instalaba Internet a quienes recién se había comprado una PC y les daba cursos.
–¿Usás redes sociales?
–Sí, pero soy criterioso sobre qué comparto: Facebook, para lo más familiar, entre amigos, íntimo; Twitter, más orientado a lo profesional, y LinkedIn, 100 por ciento profesional.
–¿Tu casa es “tecno”?
–Tiene compu, notebook, tablet, PlayStation y smart TV, que se usa para Netflix. Definitivamente, allí se consume más contenido on line que televisión tradicional.
–¿Vivís conectado?
–Con el e-mail, casi todo el tiempo. En redes sociales, cuando ya estoy off line del trabajo, en tiempos esporádicos: entrar, mirar y salir.
–¿Claves “tecno” a nivel empresa?
–La tecnología va hacia lo portable, los smartwatchs, lo que de acceso rápido e instantáneo. Hoy, la clave en el software es el diseño, tan importante como el desempeño de una aplicación, eso se nota particularmente en lo mobile. Si una app no te atrae en la primera experiencia, la eliminás y chau. Por eso participan artistas, diseñadores, especialistas en usabilidad, mucho testing. Y crecerá mucho la Internet de las cosas en lavarropas, heladeras... están llegando apps que relevan info de todos los dispositivos para dar estadísticas de uso, sugerencias de compra y conexión permanente con la casa vía portables.
–¿Por qué la ambientación lúdica de Globant?
–Es parte de la cultura de Globant: espacios abiertos que inspiren innovación, colaboración, participación en equipos y distensión. El desarrollo de software requiere mucha colaboración. Cuando armamos las oficinas, los empleados participaron eligiendo los nombres (personajes como Luke Skywalker, Vitto Corleone, James Bond, Gandalf). Sugirieron agregar una sala para hacer música y ahí está, acústica y con instrumentos.
–Cambio de tema: ¿desde cuándo manejás?
–Aprendí en Córdoba, en un Fiat 600, tuvimos muchos Fiat porque a mi papá le gustaban. Después pasé por un Renault 12, un VW Pointer y mi primer auto propio, un Palio. Siguió un Siena y un Idea. Hoy, tengo un Honda Fit con el que estoy contento, se nota en su diseño y construcción que el foco de los japoneses es la eficiencia, se ve en los espacios y en el consumo, sin perder potencia ni confort.
–¿Hoy, qué elegirías?
–Podría ser japonés o de marca alemana, que tienen otro concepto: foco en calidad y confort, y no tanto en la eficiencia de consumo. Yo privilegio la eficiencia, pero hoy estoy apuntando ya a algo de más calidad, como VW y Audi. Por eso, me gustaría que mi próximo auto fuera un A3.
–Última: ¿qué le recomendarías a un chico de 12 hoy?
–Que estudie computación, inglés... y chino (risas).
Gabriel por Gabriel
“Nací en San Francisco y tengo 40 años. A los 14 vine a vivir a Córdoba y estuve acá hasta los 24. Luego, me fui 10 años a Buenos Aires y volví hace cinco años, cuando esta oficina de Globant tenía un año funcionando. Cada lugar me marcó: en San Francisco, el vivir afuera y la barra de amigos; de Córdoba, el tener muchas oportunidades de esparcimiento, la cercanía con las Sierras y el grupo scout del “Quito” Guillermo Mariani, donde viví experiencias fuertes de amistad y de liderazgo”.

