Verdad, justicia y derecho en el Islam
Derecho y justicia se confunden y aúnan, ya que es necesario contar con lo primero para facilitar la aplicación de la segunda. Ali Badrán.
La vida en sociedad nos enfrenta día a día a permanentes situaciones de elegir entre una u otra actitud que están sometidas a un orden, el cual se nos impone y aceptamos, algunas veces con nuestra voluntad y otras, no. Esta situación es algo natural para las personas y para el grupo humano que ha decidido convivir entre sí, desde los inicios de la humanidad.Este orden institucional, que sirve de guía para intentar conseguir una perfecta armonía entre lo individual y lo comunitario, tiene que someterse a un principio trascendente, que es lo que llamamos código, constitución, conjunto de leyes o normas en general. La base. Este principio debe tener como base la única y gran verdad, que es Dios todopoderoso; y a partir de allí, hablamos de la verdad, la justicia y el derecho, relacionando esto último con lo trascendente y la efímera realidad del vivir cotidiano, que es propio de toda sociedad que se tilda de civilizada. De estas tres palabras, verdad, justicia y derecho, la que más dificultad ofrece para conocer su verdadero significado e interpretación es el concepto de verdad, por ser este abstracto y cambiante a través del tiempo.En una primera definición, podemos decir que la verdad es todo lo contrario a la mentira, o bien que la verdad es todo aquello que no se puede negar racionalmente.Mencionamos también el concepto de verdad revelada, que para los creyentes es la adecuación de la realidad con la inteligencia, porque el ser humano, a través de la razón, descubre una serie de verdades inmanentes, sabiendo que todo lo que Dios nos ha revelado puede llegar a ser conocido por el hombre.Podemos decir, entonces, que junto a la verdad está la justicia, como un ideal de la verdad. Por lo tanto, derecho y justicia se confunden y aúnan, ya que es necesario contar con lo primero para facilitar la aplicación de la segunda.Hay algunos que tratan de separar estos conceptos al hablar de derecho justo, siendo que todo lo que es derecho debe ser justo.Entendemos que el derecho, en su más amplio concepto, es producto de la vida en sociedad, ya que se trata de un conjunto de órdenes que integran los códigos o leyes, que han sido redactados por los hombres para regular la vida en sociedad y poner orden en las relaciones entre ellos.No hay pueblo que pueda vivir sin leyes. Los preceptos más destacados en los libros sagrados, sean la Biblia, la Torá, los evangelios, el Nuevo Testamento o las leyes que contiene el Corán, son verdades que permanecen inmutables en el tiempo y el espacio.Esta característica nos lleva a compartir la idea de que, si hablamos de verdad, esta es una sola, por lo que no se debe hablar de diversidad de verdades.En el Corán leemos: "... la verdad se impone sobre la fuerza..."(8-8), lo que nos está diciendo a los creyentes que la verdad prevalece sobre todo aquello que el Altísimo afirma que no es cierto.Confirmamos, entonces, que la vida, en una sociedad organizada, necesariamente debe apoyarse en la única verdad, que es lo que mencionan los libros sagrados.Dios nos ha facilitado normas, leyes, preceptos válidos y aptos para todas las sociedades o grupos humanos y para todos los tiempos y geografías. Es a partir de esa suprema verdad que se enlazan la justicia y el derecho, acompañando a la moral. Uassalamu Alaicum (La paz sea con todos).

