Saber qué hacer salva vidas
Así como en los incendios hay que evacuar el edificio, en los terremotos hay que permanecer en ellos, en calma o debajo de algún mueble.
El miércoles 16 de este mes, a las 19.54, se produjo un terremoto de 8,4 grados en la escala de Richter con epicentro en la localidad de Illapell, Chile. El mayor daño lo sufrieron las 30 mil personas que habitan esta ciudad ubicada en la región de Coquimbo, donde hubo muertos, heridos y cuantiosos daños materiales. Aquí en Córdoba, es imprescindible que las miles y miles de personas que viven en pisos altos sepan que cuando ocurre un terremoto no deben evacuar el edificio, sino que deben permanecer en sus departamentos hasta que el temblor haya cesado. En esas circunstancias es importante mantener la calma, alejarnos de ventanales, muebles y lámparas colgantes. Además debemos cubrirnos, agachados debajo de una mesa, escritorio, cama, etc., hasta que finalice el temblor.La falta de información y el desconocimiento sobre qué hacer y qué no hacer ante un terremoto hizo que la gente reaccionara de manera espasmódica y se abalanzaran con niños, ancianos y mascotas hacia las escaleras, intentando salir de los edificios. Es más, en algunos casos eran instados por los propios encargados para actuar en consecuencia.Los terremotos, cualquiera fuera su intensidad, generalmente no duran más de dos minutos, con lo que, en la práctica, intentar una evacuación es colocarnos en los lugares más vulnerables en el momento más crítico del fenómeno natural que está sucediendo.Abandonar el edificio es optar por la decisión más desacertada, ya que una vez en el exterior la gente advierte que allí está mucho más expuesta a sufrir graves consecuencias por caídas de vidrios rotos, mampostería y carteles que abundan en las fachadas.Párrafo aparte para quienes, por su edad o discapacidad, estaban imposibilitados de movilizarse y los embargaba la angustia al ver que la mayoría se iba de sus departamentos buscando la calle. Ellos también, por su desconocimiento, entraban en pánico al creer que habían quedado abandonados a su suerte, cuando la realidad era que obligadamente, por las circunstancias estaban haciendo lo correcto y que sólo debían protegerse en el lugar donde estaban.Vivir en un edificio de propiedad horizontal nos obliga y compromete a conocer técnicas de autoprotección colectiva. Es una obligación ineludible de los administradores de esos edificios promover la capacitación de los consorcistas para que sepan cómo actuar ante los distintos siniestros.Así como en los incendios hay que evacuar los edificios, en los terremotos hay que permanecer en ellos.En todo desastre, hay un antes, un durante y un después. Si no aprovechamos el antes para capacitarnos, seguramente, como quedó demostrado, erraremos nuestro accionar en el durante, con el costo de sufrir graves consecuencias.La postal que vimos el miércoles por la noche, con miles de familias corriendo despavoridas por pasillos y escaleras, fue una muestra palpable de esta falta de información y capacitación que debiera implementarse con rapidez, con la participación de todos los estamentos institucionales y de la comunidad toda.
* Expresidente del Comité de Emergencia Municipal de la ciudad de Córdoba

