Temas del día:

Lesiones no intencionales

De manera constante, en nuestro medio y en todo el mundo, aumenta la incidencia de los accidentes. Grandes y chicos sufren lesiones traumáticas que afectan su salud, su integridad y hasta su futuro.

05 de octubre de 2014 a las 12:02 a. m.
Enrique Orschanski (Médico)
Lesiones no intencionales

De manera constante, en nuestro medio y en todo el mundo, aumenta la incidencia de los accidentes. Grandes y chicos sufren lesiones traumáticas que afectan su salud, su integridad y hasta su futuro. En los niños, los accidentes han aumentado de forma dramática; también la gravedad, la necesidad de internación y las secuelas. La recuperación física y psicológica de estas últimas agrega un esfuerzo enorme, tanto de la familia como del colectivo social al que pertenece.Pero reparemos en lo semántico. El término que se usa para definir el problema es importante, ya que un accidente es, precisamente, una situación imprevisible, eventual e imposible de prevenir. Algo accidental no puede evitarse y ocurrirá de manera irremediable. Sin embargo, las estadísticas dicen otra cosa. Los chicos se lesionan o mueren por sucesos evitables, de causas conocidas y modificables. No por accidentes.Es necesario utilizar otra palabra que nombre de forma clara estas lesiones. Una que muestre su vulnerabilidad a la prevención. Un término que destaque que son evitables. Sólo así, comprendiendo su esencia desde el nombre, se podrá reducir esta endemia.Las sociedades de pediatría mundiales han optado desde hace tiempo por llamar a los (antiguos) accidentes como "lesiones no intencionales" o, de modo más genérico, "enfermedad accidente".Desplazan así la responsabilidad preventiva a los que habitan los cinco lugares donde ocurren con mayor frecuencia: hogar, escuelas, clubes, la vía pública y los ámbitos rurales. "Lesiones no intencionales" es un diagnóstico que deja de lado otros trastornos violentos que afectan a niños y a adolescentes: maltrato, agresiones con armas, suicidios e intoxicaciones. Todas son también crecientes epidemias, pero connotan intención y exceden este enfoque. Las lesiones no intencionales sorprenden a quienes se relacionan con la salud. Cuando se había logrado superar otras enfermedades infantiles graves, ahora debemos ocuparnos de problemas derivados de una modernidad industrial. Modernidad que, en busca del confort, se define por la caída de la mirada. La mirada como forma de acompañamiento y vigilancia de los niños.Porque es la mirada, atenta y oportuna, la medida más importante en la prevención de lesiones no intencionales. La mirada de los padres, para evitar caídas, quemaduras, heridas. La mirada institucional, para evitar electrocuciones, ahogamientos, acosos. La mirada política, para evitar siniestros viales, abandono, miseria infantil.No podemos seguir contabilizando lesiones sin reconsiderar la necesidad de recuperar miradas. Pues si no son intencionales, ocurren por defecto; por ausencia de alguien.Los manuales de prevención disponibles son claros y precisos: se puede prevenir el 100 por ciento de las lesiones no intencionales en niños. Porque, como insistimos, no son accidentes.Sólo falta una mirada que nos permita llegar antes. Para prevenir esta ola de lesiones y las que vendrán, aquellas epidemias que –podemos intuir– surgirán como consecuencia de la falta de futuras miradas.¿Miramos lo suficiente nuestra agenda para contabilizar el tiempo que dejamos a los chicos solos, para evitar los generalizados síntomas de ansiedad?¿Miramos lo suficiente a nuestros chicos cuando se sumergen en profundidades tecnológicas para prevenir lesiones cerebrales que ya se vislumbran?¿Miramos lo suficiente en los colegios para identificar vínculos infantiles agresivos, estimulando la solidaridad y la cooperación?¿Miramos lo suficiente a los adolescentes cuando consumen estimulantes, para evitar el aumento de una lista de espera de trasplantes hepáticos ya alarmante?¿Miramos nuestras propias conductas, que serán modelos para cuando ellos busquen su proyecto de vida?¿Miramos el reloj de manera adecuada, comprendiendo que ese minuto que no estuvimos con ellos se perdió?Sólo preguntas, para intentar no escondernos en la eventualidad. Para no terminar diciendo que todo fue un accidente; que no nos dimos cuenta, que no hubo intención.Porque cambiar el término "accidente" por "lesión no intencional" significa más que palabras. Es llegar a tiempo, para que menos chicos salgan lastimados.¿Miramos?