La influencia de la corriente de El Niño en Córdoba
Las instituciones gubernamentales y no gubernamentales y la ciudadanía en general deben estar en alerta permanente para prevenir el riesgo y la peligrosidad.
Es el tema de nuestros días. Tan preocupante que los representantes de los 195 países reunidos en diciembre de 2015 en París llegaron, por fin, a una propuesta concreta de ayudar a frenar esta situación que afecta gravemente al planeta. Se trata del aumento de la temperatura de la atmósfera, lo que provoca exceso de lluvias, en muchos casos con situaciones de inundaciones, aluviones de lodo por derrumbes, obstrucción de carreteras, rotura de puentes, etcétera. A veces, estos fenómenos llegan a ser catastróficos, con pérdidas significativas de vidas humanas y materiales.Este calentamiento global se debe al aumento de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera, por encima de los valores normales que esta tiene, debido a la combustión provocada por la generación de distintas fuentes de energía producidas por combustibles fósiles y, en general, por los procesos industriales. Otro de los compuestos químicos que hacen al calentamiento global es el metano (CH4), que tiene mayor intensidad en dicho proceso, pero que afecta en menor medida que el dióxido de carbono, porque sus cantidades son inferiores. También contribuye a este fenómeno el vapor de agua.Todos estos gases contribuyen al efecto invernadero, proceso mediante el cual la absorción y emisión de radiación infrarroja por los gases en la atmósfera de un planeta provocan que esta se caliente.De manera sintética, puede decirse que el calentamiento global altera de forma significativa el medio ambiente, con los siguientes efectos: aumento en el nivel del mar, cambio en los ecosistemas, extinción de especies animales y vegetales, deshielo de los glaciares, intensificación de los fenómenos climáticos (huracanes, tormentas, inundaciones, etc.) e incendios forestales, entre otros.El compromiso de los representantes de la convención de París fue disminuir la generación de dióxido de carbono. Si bien como tal este es inofensivo para la salud humana y existe con valores normales en la atmósfera, lo que resulta nocivo es el exceso, ya que incide en el aumento de la temperatura terrestre. También se propuso la disminución del metano.A este calentamiento global, se agrega el fenómeno de El Niño, término que se utiliza para identificar el cambio climático de aumento de temperatura de las corrientes marinas. Como este se produce en las costas de Perú y Ecuador en coincidencia con la fecha de Navidad, fue bautizado como El Niño por los estudiosos del tema. Al fenómeno contrario (la sequía) lo llamaron La Niña.
Cómo nos afecta
Este incremento de temperatura en las corrientes marinas en unos dos grados provocó mayor evaporación, lo que a su vez derivó en intensas lluvias, no sólo en los lugares geográficos de origen, sino en todo el continente.
Por todos los factores señalados, es necesario que en la provincia de Córdoba se decrete un estado de alerta roja. La situación de riesgo se acrecienta con los fenómenos nombrados. Además, debe tenerse en cuenta que el territorio provincial cuenta con una vasta zona serrana cuyo sistema hidrográfico es muy complejo. En las zonas de llanuras, el riesgo se manifiesta, sobre todo, en pérdidas económicas por el anegamiento de campos de cultivos.
En este contexto, es válido citar un artículo publicado el 8 de enero pasado en este diario (http://bit.ly/24pWqAn) que expresa claramente que “las lluvias de 2015 superaron los promedios históricos”, en referencia al fenómeno de El Niño.
Esto nos obliga a una decidida prevención, que consiste en la limpieza permanente de los cursos de agua; la determinación por parte de los municipios y comunas de no permitir la construcción en zonas de riesgo; el monitoreo de las nacientes de los cursos de agua mediante estaciones de control o puestos policiales para el anuncio inmediato; y la divulgación permanente de prevención a los turistas que frecuentan los ríos.
Por supuesto que a todo esto hay que agregarle la ejecución de obras públicas para prevención y, cuando el fenómeno ocurra y sea destructivo, obras de reconstrucción, lo que también incluye las viviendas particulares.
Desde el punto de vista científico, la prevención debe concretarse instrumentando un estudio hidrogeológico de las cuencas hídricas, para determinar las categorías de riesgo, y sobre esa base intensificar la prevención en las de mayor peligrosidad.
Los antecedentes meteorológicos nos hacen ver que en lugares donde ocurrieron intensas lluvias pueden caer 200 milímetros o más, y la detección de las cuencas de riesgo mejora las posibilidades de anticiparse al fenómeno.
En estos días, vemos con buenos ojos la determinación del Gobierno provincial de crear una Secretaría de Prevención de Riesgos Naturales, para concentrar toda la acción preventiva y paliativa.
Por todos estos conceptos, las instituciones gubernamentales y no gubernamentales y la ciudadanía en general deben estar en alerta permanente para prevenir el riesgo y la peligrosidad, teniendo en cuenta que esta situación continuará por mucho tiempo.

