Homenaje y lapidación
¿Cómo podrían los estudiantes “escrachar” la obra de Hugo Wast si es más fácil conseguir sus libros en París que en Buenos Aires? Gustavo Sonzini Astudillo.
Me acerco, una vez más, a este diario con la intención de exponer ante la opinión pública la heterogeneidad de pensamiento que caracteriza a las instituciones argentinas. Los días 17 y 18 de agosto de este año se desarrolló el primer congreso nacional sobre escritores argentinos, en homenaje a Hugo Wast –en el cincuentenario de su muerte–, organizado por el instituto de formación católica Alfredo Bufano, de San Rafael, provincia de Mendoza.Gustavo Martínez Zuviría –conocido mundialmente como Hugo Wast– fue un novelista cordobés considerado en su tiempo como el escritor argentino que más libros vendió en el mundo. Traducido a casi todos los idiomas e incluso a varios dialectos, fue premiado por la Real Academia Española de la Lengua, que lo distinguió en 1918 con su premio quinquenal, diploma de honor, medalla de oro y membresía, por la publicación de Valle negro .Entre numerosos reconocimientos, mereció el Gran Premio Nacional de Literatura Argentina por Desierto de piedra , en 1926.El congreso de San Rafael tuvo amplia cobertura en medios periodísticos y contó con la participación de grandes figuras del mundo literario de nuestro tiempo. Incongruencias. Los que defendemos la obra de este gran escritor difundimos su maravilloso trabajo y negamos las calumnias, sentimos que eventos de esta magnitud pueden interpretarse como esperados y merecidos "propósitos de enmienda" en desagravio a las injurias que pretenden mancillar la imagen de esta figura literaria que llenó de gloria a las letras argentinas. Al día siguiente de clausurado el congreso, el domingo 19 de agosto, desde la oficina del Distrito Noroeste del municipio de la ciudad de Santa Fe, se organizó una volanteada, casa por casa, para "informar" al barrio sobre la iniciativa del Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi) y de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (Daia) para cambiar la denominación de una calle que lleva el nombre del escritor. Se apelaba al falaz pretexto del "antisemitismo" del novelista.Siete días después, obligaron a los vecinos a concurrir a mesas de votación en la esquina formada por las calles Hugo Wast y 12 de Octubre, entre las 9 y las 13 del domingo 26 de agosto, para que optaran entre tres nuevos nombres: Rodolfo Walsh, Pocho Lepratti y Octavio Duarte. Las tres opciones, "propuestas por los estudiantes" del lugar. No existía la opción de mantener el nombre actual.¿Cómo podrían estos estudiantes "escrachar" la obra de Hugo Wast, que obviamente no conocen, si es más fácil conseguir sus libros en París que en Buenos Aires? Se sabe que en la Argentina Wast está proscripto "de hecho".Ahora, cuando se han cumplido 50 años de su muerte y la reedición de sus novelas está liberada, sus obras abarrotarán los estantes de las librerías del mundo, lo que implicará un resurgimiento de este escritor y novelista que enalteciera las letras sudamericanas.Con este artículo, sólo quiero poner de manifiesto la ambigüedad del accionar de las instituciones de nuestro país. En una franca superposición de los tiempos, por un lado organizan el primer congreso argentino de escritores Hugo Wast, y por otro, en un proceder solapado y muy bien orquestado, pretenden quitar su nombre de una calle, como ya se intentó en diciembre de 2010 en el barrio Cerro de las Rosas de la ciudad de Córdoba, en una iniciativa fallida y sin mayores consecuencias.* Arquitecto, nieto de Gustavo Martínez Zuviría (Hugo Wast)

