El mal como problema
Los buenos creyentes no se lamentan de lo malo que pudo haberles sucedido. Lo sufren como que son criaturas sometidas a Dios.
El problema del mal es una de las cuestiones que más debates ha suscitado entre los estudiosos de las distintas tradiciones religiosas. Sabemos que el mundo ha sido creado por un Dios bondadoso y todopoderoso. Por eso es que nos preguntamos cómo es que existe el mal, y a la vez tratamos de explicarnos la crueldad en la naturaleza o el ensañamiento de las personas entre sí.Este tipo de planteos no se les presenta a los teólogos musulmanes, porque tanto el bien como el mal son acciones concretas y reales que están en cada uno de nosotros, sin que haya ninguna persona libre de todo mal.Justamente la idea del mal se relaciona con la idea del pecado, que significa la transgresión de una ley o de una práctica sagrada, que es juzgada por la divinidad.Como creyentes, no podemos negar que la maldad acompaña al hombre desde el principio de los tiempos.Sabemos que el mal forma parte de la creación; por lo tanto, no puede ser contrario a la voluntad de Dios. Si dijéramos que Dios es el creador del mal y que todo lo malo que vemos forma parte del mandato divino, sería un escándalo para la razón. No obstante, este pensamiento ha acompañado a los estudiosos islámicos en todo momento. Por eso, los buenos creyentes no se lamentan de lo malo que pudo haberles sucedido. Lo sufren como que son criaturas sometidas a Dios. Saben perfectamente que todo proviene de su creador y que ese es su destino, porque nada escapa al mandato divino. En ese sentido, existe una anécdota, protagonizada por uno de los más grandes místicos del islam, el shaij Alalaui. Cuenta que hubo un terremoto y que Alalaui junto a un misionero cristiano recorrían el lugar y caminaban entre los escombros. Ante las imágenes de la tragedia, el misionero le preguntó: "¿Por qué creen los musulmanes que Dios ha permitido que suceda esto?". Alalaui contestó: "No es que Dios lo haya permitido, sino que Dios lo hizo", porque Dios hace todo lo que hay y existe en el universo, sea malo o bueno, ya que es el único que sabe por qué lo hace.Ante la tentación de concebir un mal o un bien, el buen musulmán acude a su libro sagrado, el Corán, que le ordena hacer siempre el bien y le prohíbe el mal, lo cual queda grabado con fuerza en la conciencia de todos los seres humanos.Los creyentes deben luchar para que impere lo bueno y no consentir la violación de los derechos, tanto los nuestros como los ajenos. Debemos enseñar la rectitud, las nobles cualidades, la justicia, ser generosos, eliminar la mentira y todo lo que sea dañino o que envilezca a las personas.Dijo el profeta Mahoma (Muhammad , en idioma árabe): "Quien de ustedes vea un mal, que lo elimine con su mano y rechace con su corazón, porque esto es lo menos que se puede hacer dentro de la fe".Cualquier cosa que mejore el bienestar de las personas o de la sociedad es moralmente buena, mientras cualquier cosa que dañe es moralmente mala y debemos siempre rechazarla. Uassalamu alaicum (la paz sea con todos).
* Imán, miembro del Comipaz

