El Hiyab
Los hombres suelen usarlo en los desiertos, para protegerse del sol.
El hiyab es una tela que cubre el pelo de la cabeza, parecido al pañuelo. Es usado de manera especial por las mujeres y proviene del árabe hayaba, que significa ocultar o cubrir algo para que no sea visible. Los hombres suelen usarlo en los desiertos, para protegerse del sol.
Desde los albores del inicio de la humanidad, los vestidos anchos y los pañuelos han sido asociados a las doctrinas religiosas.
En la representación judía, se utiliza la kipá –del hebreo kippah– y en la representación pictórica cristiana de los profetas y sus mujeres se puede apreciar la semejanza con la vestimenta que ha sido ordenada para los hombres y las mujeres musulmanes.
La virgen María lleva sobre su cabeza un hiyab, y esto responde a una orden de Dios. Dice Dios: “¡Hijos de Adán! Hice descender para vosotros vestimenta que cubriera vuestros cuerpos” (Corán, 7:26). La mujer musulmana ha recibido de la legislación islámica un gran cuidado, que es suficiente para preservar su honor y hacerla querida y exaltada.
En estatus, las condiciones que le fueron impuestas en cuanto a su vestimenta fueron al solo efecto de eliminar el pretexto de corrupción que resulta de exhibirse con adorno, y esto no es una restricción a su libertad, sino más bien una protección para ella, para no caer en las profundidades de la humillación y el fango de la vulgaridad.
“¡Profeta! Diles a tus esposas, tus hijas y a las creyentes que se cubran sus cabezas” (Corán, 33:59). En 1 Corintios (11:05), leemos: “Porque si la mujer no se cubre, que se corte también el cabello, y si le es vergonzoso a la mujer cortarse el cabello o raparse, pues que se cubra”. Todas las religiones coinciden sobre el tema.
A muchas mujeres se les enseña, desde la primera infancia, que su valor es proporcional a su atractivo, lo que las lleva a la búsqueda de nociones abstractas de belleza que terminan siendo inútiles. La mujer no es un objeto: es un ser que quiere vivir de acuerdo con sus creencias en una sociedad compleja y culturalmente muy diversa.
Su lucha por la verdadera igualdad se logrará cuando ella pueda defender su propia decisión y lo que ella quiere para sí y para su cuerpo. Si alguien quiere saber sobre la mujer musulmana, que vaya a las fuentes, que hable con ella.

