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Siniestros viales. Los riesgos de las motocicletas

28 de enero de 2026 a las 12:01 a. m.
Los riesgos de las motocicletas
Siniestro vial en Río Tercero: una joven motociclista de 18 años falleció tras chocar con un automóvil. (Gentileza)

Cuando se desglosan por categoría los siniestros viales que cada año dejan centenares de personas fallecidas y heridas en la provincia de Córdoba, las motocicletas ocupan un lugar destacado.

Las estadísticas evidencian una preocupante cantidad de lesionados por ese motivo en la ciudad de Córdoba, al punto de que la mitad de los pacientes atendidos durante 2025 en el hospital municipal de Urgencias fueron motociclistas.

Una sucesión de episodios que se reiteran pese a las recomendaciones sobre manejo prudente y seguro de las motos. Lo de seguro se refiere de manera particular al uso correcto del casco protector para quien conduce y para un eventual acompañante. Y al respeto a las velocidades máximas permitidas.

Como dimos cuenta días atrás, el hospital de Urgencias de Córdoba atendió el año pasado a más de 3 mil conductores de motos, muchos de ellos con heridas de consideración.

Los datos se desprenden de los reportes del propio centro asistencial, cuyo director, Mariano Marino, advirtió que las estadísticas históricas vienen mostrando mayor prevalencia de motos en el volumen de siniestros viales. Vale por ello la comparación con los automovilistas y ciclistas: 689 y 184, respectivamente, asistidos en el hospital municipal.

En relación con los motociclistas, la cifra de heridos se acrecentaría si se tomara en cuenta a los accidentados que acudieron a otros institutos de pronta atención y que por ello reducen la agenda del Hospital de Urgencias.

Las causas son recurrentes en su gran mayoría, si exceptúan los incidentes por motivos que no tienen que ver con una conducción temeraria. Por ejemplo, si en la aglomeración de la zona urbana otro rodado mayor colisiona a una moto, o esta es objeto de un bache sorpresivo y profundo, se supone que son situaciones fortuitas no provocadas.

Con todo, las malas prácticas abundan. Por eso el casco protector colocado y abrochado sobre la cabeza y no pendiendo de un brazo, resulta decisivo en materia de prevención.

Comprar un elemento protector con la única finalidad de usarlo para no ser multado, y no en resguardo de la vida, es lo contrario de una solución. “El casco es el elemento de protección primaria para los motociclistas”, señala Marino.

Por supuesto que los controles de los inspectores de tránsito municipales y de la Policía Camionera en rutas no pueden quedar al margen de esta batalla contra la siniestralidad vial que sigue cobrando vidas, no sólo de motociclistas, sino de conductores y acompañantes de otros vehículos.

Controles indispensables, como el que se realizó días atrás con una dotación de efectivos policiales y municipales en sectores invadidos por el rugido de las motos y de automovilistas que utilizan como pista de picadas zonas del parque Sarmiento.

Nunca estará de más insistir con el llamado a la conciencia de motociclistas renuentes a respetar las normas de tránsito. Miles de heridos en un año es motivo para reflexionar.