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Una década y media de compromiso

El Comité Interreligioso se merece el mayor de los respetos de los cordobeses y sus instituciones, no sólo por su capacidad de sostener el diálogo, sino por hacer de cada una de las identidades presentes una diversidad plural.

18 de junio de 2013 a las 02:00 p. m.
Marcelo Cossar*
Una década y media de compromiso

El año es, como pocos, una interesante amalgama de celebraciones. Después de las elecciones legislativas de octubre llegaremos, juntos, a los 30 años de democracia nacional. Se trata de una fiesta que nos toca de manera especial. Tanto para la Unión Cívica Radical –partido que integro con orgullo– como para la ciudad de Córdoba que, con su Universidad cuatricentenaria, sus fábricas y sindicatos, y sus cordobeses, tan doctos como revolucionarios, nos ha encontrado en un lugar protagónico en la lucha por recuperar los derechos humanos.

Sin embargo, hay un aniversario que debemos subrayar: los 15 años del Comipaz, el primero y único Comité Interreligioso formal de la Argentina. Quince años de ejemplo de convivencia y tolerancia que, con el aplomo propio de una institución concebida desde las convicciones democráticas, es un ejemplo de equilibrio que nuestra querida ciudad puede exhibir con orgullo.

Córdoba ya le rindió homenaje el año pasado, cuando el intendente Ramón Javier Mestre le otorgara al Comipaz el premio máximo que ofrecemos, el Jerónimo Luis de Cabrera. Y este año lo celebramos en el marco de la campaña de la frazada que se realizó en la Plaza de la Música con convocatoria de Cadena 3, donde nos tocó presenciar cómo miles de tejedoras se reunieron a trabajar por los demás. Un verdadero espacio de genuina solidaridad y compromiso ciudadano.

En esa misma sintonía, vale resaltar los 15 años del Comipaz sosteniendo valores e indicándonos aquello que debemos tomar nosotros, los referentes políticos, que deseamos regenerar el tejido social. Este Comité Interreligioso se merece el mayor de los respetos de los cordobeses y sus instituciones, no sólo por su capacidad de sostener el diálogo sino por hacer de cada una de las identidades presentes una diversidad plural, respetuosa, entusiasta de la paz y capaz de hacer acciones de cooperación de profundo calado social.

Un gran abrigo. Sólo basta recordar, a manera de anécdota, que ya en el acto inaugural de 1988 se contemplaron los diferentes calendarios y, en rigor, este primer estatuto también se firmó el 24 Safar de 1419 –del calendario islámico– y el 24 de Sivan de 5758 –del calendario hebreo.

Dice el papa Francisco en Sobre el cielo y la tierra

–justamente, sus conversaciones con el rabino Abraham Skorka– que “... los horrores que se cometieron durante el gobierno militar son una de las lacras más grandes de nuestra patria. Pero eso no justifica el rencor. Con odio no se soluciona (nada)”.

Este 18 de junio, con 15 años de historia, recordemos que juntos podemos. Que el compromiso suma y que cuadrito a cuadrito, como las voluntarias, podemos tejer un gran abrigo para una ciudad que mantiene intactos sus sueños, lejos de fragmentaciones que responden a intereses particulares y cerca de la solidaridad que siempre nos ha caracterizado a los cordobeses.

*Viceintendente de la ciudad de Córdoba.