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Conceptos para recuperar la argentinidad perdida

En los últimos años, nos invadieron cerradas posiciones ideológicas y fanatismos que buscaron disgregarnos como sociedad y separarnos como si fuéramos departamentos estancos.

14 de enero de 2016 a las 12:05 a. m.
Luis Esterlizi / Arquitecto, vicepresidente segundo del Foro Productivo de la Zona Norte
Conceptos para recuperar la argentinidad perdida

Hemos llegado a instancias decisivas en las que el país, en busca de su razón de ser, encuentra a una gran mayoría de argentinos que están cansados de vivir las alternancias de gobiernos que confunden o menosprecian las raíces profundas de nuestra nacionalidad. Una especie de nebulosa intenta confundir una salida superadora de parcialidades. Es que subsisten los que buscan pegarnos etiquetas tales como "liberal" o "de derecha", como en otras oportunidades fueron las de "izquierdista", "yrigoyenista", "peronista", "menemista", "kirchnerista" y ahora la de "macrista".De allí la desesperanza y la frustración al percatarnos de que muchas de esas caracterizaciones responden a tesis que fijan la ideología de un Estado según las influencias que llegan del exterior o, por el contrario, devienen de la fuerte impronta generada por personalismos. Algo que resulta más reluctante cuando algunos personajes pasaron por sus gestiones sin aportar nada significativo en relación con una nacionalidad que se extiende mucho más allá de sus propios gobiernos, siempre transitorios en la vida de un pueblo.Esto último –más que la influencia de fuertes liderazgos– marca la ausencia en el seno de la sociedad de la voluntad de preservar los acontecimientos fundamentales que inciden en la elaboración de un proyecto nacional. Por ese motivo, la evolución que va experimentando la sociedad, a través de un protagonismo más activo, obliga a los gobiernos de turno a achicar el margen de maniobra de sus proyectos o visiones particulares. Esto preanuncia la recuperación de parte del legado histórico que yace en la conciencia de nuestra sociedad, con el propósito de defender las características más relevantes que promovieron diferentes procesos histórico-políticos. Estos debieran haber permanecido como auténticos hitos en la explicitación de políticas públicas, consecuentes con un proyecto nacional.

Grandes palabras

De allí que me parezca necesario recuperar algunos conceptos de figuras públicas que marcaron nuestra historia como nación.

José de San Martín (Libertador de la patria): “Divididos seremos esclavos, unidos estoy seguro de que venceremos. Hagamos un esfuerzo de patriotismo, depongamos resentimientos particulares y concluyamos nuestra obra con honor”.

Juan Bautista Alberdi (filósofo político): “El gobierno no ha sido creado para hacer ganancias, sino para hacer justicia; no ha sido creado para hacerse rico, sino para ser el guardián y centinela de los derechos del hombre, el primero de los cuales es el derecho al trabajo, o bien sea la libertad de industria”.

Domingo Faustino Sarmiento (presidente, escritor y educador): “La educación primaria es la que civiliza y desenvuelve la moral de los pueblos. Son las escuelas la base de la civilización”.

Hipólito Yrigoyen (líder radical, dos veces presidente): “La política que apliqué en el gobierno fue la que hace plácida la vida de las sociedades y estimula sus actividades y venturas, en la vigencia de un ordenamiento legal equilibrado, entre las dos grandes fuerzas siempre combatientes: el capital y el trabajo”.

Arturo Frondizi (presidente, líder desarrollista): “Un pueblo pobre y sin esperanzas no es un pueblo libre. Un país estancado y empobrecido no puede asegurar las instituciones democráticas. Por el contrario, es campo propicio para la anarquía y la dictadura”.

Papa Francisco: “El trabajo es un don y no un deber y no puede ser tratado como una mercancía, porque posee su propia dignidad y valor; mientras que el desempleo está trágicamente expandiendo las fronteras de la pobreza”.

Juan Domingo Perón (tres veces presidente, líder justicialista): “Sostengo la convicción de que nuestra Argentina necesita definir y escribir un Proyecto Nacional. Este proyecto tiene que ser verdaderamente nacional; vale decir, realizado por el país”.

Raúl Scalabrini Ortiz (escritor, sociólogo): “Hay un momento alquímico en que el hierro fatigado se transforma en oro. Es el momento en que tú lo crees. Mientras tanto, avanza. Pero ten cuidado de que no gires y estés retornando al punto de partida”.

Es posible que no todos los argentinos estén de acuerdo con estos conceptos, aunque juego mi vida que son muy pocos los que pueden disentir con ellos.

Es que, en los últimos años, nos invadieron cerradas posiciones ideológicas y fanatismos inconcebibles que buscaron disgregarnos como sociedad y separarnos como si fuéramos departamentos estancos, para que cada uno buscara su realización personal. Algo que va en contra de una verdad incuestionable: nadie puede realizarse en una sociedad que no se realiza.

Esto lo deben entender los gobiernos y muchas instituciones. Es fundamental deponer actitudes intransigentes que, en el fondo, defienden intereses particulares de grupos y corporaciones. No hay que permitir que los delincuentes, el narcotráfico y la usura internacional intenten menoscabar las cualidades éticas y morales de nuestro pueblo y las razones que unen a los argentinos.

Por eso, debemos recuperar nuestra argentinidad y desterrar las posiciones clasistas y sectarias, si es que queremos iniciar un proceso que institucionalice el protagonismo del pueblo en la vida pública de la nación.