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Bienvenido el recambio generacional

La realidad es que en cada provincia, en cada ciudad, en cada pueblo, en cada barrio, en cada rinconcito de nuestra nación, hay jóvenes que se están preparando para participar.

28 de mayo de 2013 a las 02:00 p. m.
Norberto Ruffa*
Bienvenido el recambio generacional

Hace mucho tiempo que por los medios de comunicación escuchamos comentarios en los que se mencionan dos palabras: “corrupción” e “impunidad”. Su mención siempre tiene que ver con las acciones y conductas que las personas realizan en la sociedad en que vivimos. No hay noticiero, programa radial, televisivo o artículo periodístico que no las nombren. Podríamos decir que estamos cansados de oír hablar siempre de lo mismo.

Me gustaría que alguna vez pudiéramos escuchar palabras diferentes. ¡Qué bueno sería oír hablar de honestidad, en vez de corrupción, y de transparencia, en lugar de impunidad! ¿Será mucho pedir? Necesitamos que haya un cambio.

Hace unos días tuve la oportunidad de estar en un encuentro en la ciudad de Córdoba, en donde un buen número de jóvenes se autoconvocaron en la Plaza Vélez Sársfield, en pleno Centro, para pedir por ese cambio. Alrededor de tres mil jóvenes se reunieron para orar y solicitar a Dios su intervención sobre nuestra querida Argentina.

Pidieron por las autoridades (para que gobiernen sabiamente), por la Justicia (para que sea administrada correctamente), por las familias (por la reconciliación de los matrimonios, de los padres con los hijos y viceversa, de los hermanos entre sí), por los desprotegidos, por los humildes, por los que pasan necesidades.

La verdad es que muchas personas ni siquiera se enteraron de esta convocatoria. No sé por qué motivos un acto como este no fue noticia en ningún medio de comunicación. ¿Será que piensan que estos temas no interesan a la gente?

La realidad es que en cada provincia, en cada ciudad, en cada pueblo, en cada barrio, en cada rinconcito de nuestra nación, hay jóvenes que se están preparando para participar, y se producirá de esta manera un recambio generacional que seguramente será muy beneficioso para el país.

Son miles, muchos más que los tres mil que se reunieron en el Centro de la ciudad de Córdoba. Están en todas partes. Son jóvenes que con mucho esfuerzo estudian, trabajan, no son hipócritas, son transparentes, son fieles a sus convicciones y principios y no los cambian por nada (no practican el “panquequismo”).

Usan la rebeldía, que es propia de su edad, pero de manera pacífica, no para destruir, sino para construir, y lo hacen oponiéndose a las injusticias y poniendo en práctica valores que corresponden a una ética correcta. Estarán participando en la política, en la cultura, en los medios de comunicación; estarán desarrollando actividades exitosas en los diferentes ámbitos en los que les toque actuar en la sociedad.

Entonces, seguramente, escucharemos palabras positivas, diferentes de las que se mencionan a diario en estos días y que tanto nos afectan. Es probable que algún lector piense que lo que estamos diciendo es una utopía.

Creo que esto no tiene que ver con un ideal, sino con una realidad que, sin dudas, tendremos la oportunidad de ver en un tiempo no muy lejano. Tengo fe en que así será.

Entonces, desde este humilde lugar, quiero dar una cordial bienvenida al recambio generacional, cambio que contribuirá a que los argentinos tengamos el país que queremos y nos merecemos.

Quiera Dios que así sea.

*Pastor evangélico, miembro del Comipaz.