La violaron, asesinaron y nadie la reclama
Se trata de la mujer cuyo cadáver fue encontrado hace 10 días en un descampado de barrio Yapeyú. La mataron de un ladrillazo en la cabeza. No sería de la provincia de Córdoba y los investigadores sospechan que los abusadores y homicidas son dos o más personas.
“La punta del ovillo es saber quién es”. Su cadáver, semidesnudo, fue encontrado el jueves 17 a la mañana en un baldío de barrio Yapeyú, al este de la ciudad de Córdoba. Una mujer vecina del sector, que había salido a buscar su perro que se le acababa de escapar, se topó con el horror en el descampado ubicado en Yatasto y pasaje Apóstoles, a metros del vado Sargento Cabral, en la última parte de la Costanera cordobesa.
Horas después, la camioneta blanca depositaba el cuerpo en la morgue judicial de barrio General Paz. Quedó anotado como “muerte de etiología dudosa”, aunque todos los que habían estado en la escena del crimen ya tenían la certeza de que se trataba de un homicidio.
El martes último, con la presencia del fiscal de feria José Argüello, se hizo la autopsia y se comprobó que detrás del crimen había una historia de espanto. La mujer, de entre 35 y 40 años, según se estima, había sido violada y asesinada con un fuerte golpe en la cabeza.
Para matarla, los asesinos utilizaron un ladrillo de cemento. “Quedó desfigurada, es muy difícil saber su edad porque no tiene rostro”, describió una fuente policial.
Por las marcas que quedaron en su cuerpo y otras evidencias halladas en el baldío, la investigación se orienta a que fueron por lo menos dos los violadores y asesinos. ¿Un ataque sexual? ¿Un robo más que violento? La víctima hoy, 10 días después, aún no tiene nombre para la Justicia. Es una mujer “N.N.”, lo que hace que la investigación se encuentre empantanada.
Los vecinos de Yapeyú y zonas aledañas aseguraron que no la conocían. Que no era de por allí. Tampoco nadie ha llamado a la Policía o a Tribunales reclamando por ella.
Huellas. El fiscal ordenó cotejar el cuerpo con los datos de las desaparecidas en los últimos tiempos en la provincia, pero no hubo coincidencias. Se temió que pudiera ser la joven perdida en Ascochinga y que ayer apareció con vida, pero rápido se descartó ya que la fisonomía no tenía ningún punto en común.
Se pidió que se realizara un cotejo dactiloscópico. El resultado abrió más aún el abanico de las incógnitas: la víctima fatal no sería de la provincia de Córdoba.
Ante esto, Argüello envió los datos a Buenos Aires para que se comparen las muestras en el sistema Automatizado de Búsquedas de Huellas Dactilares (Afis), que contiene las huellas dactilares provenientes de diferentes bases de datos.
“No sabemos quién es, por eso tampoco podemos decir si le robaron algo o no, porque nadie nos puede describir qué llevaba aquella noche”, agregó una de las fuentes.
En la autopsia surgió que la abusaron y asesinaron entre la noche del miércoles 16 y la madrugada del jueves 17. El cuerpo sería encontrado horas después, ya a la luz del día. La mujer estaba semidesnuda y la cara desfigurada. A su lado, el bloque de cemento con el que le quitaron la vida.
Cuando llegaron los primeros móviles policiales, hubo que correr hacia atrás a los curiosos. La zona quedó cercada entre las bandas de seguridad a la espera de los peritos de la Policía Judicial. El caso recién trascendió a la opinión pública el sábado 19, a través de las páginas de La Voz del Interior. En la Policía hubo, en un principio, un silencio absoluto en torno a este crimen. Recién luego de la autopsia se filtraron algunos datos.
Se cree que todo ocurrió allí mismo. Por lo que se apunta a buscar a los asesinos en el sector. Pero al no poder hasta ahora ponerle nombre a ese cuerpo, tampoco se puede comenzar a desandar aquella noche. ¿Cómo llegó hasta allí? ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Con quién? Son las preguntas que hasta ahora nadie puede empezar a responder.
¿Acaso no intentó gritar, defenderse? “En el barrio pocos quieren hablar con la Policía, es justo un sector un tanto complicado, hay venta de droga y muchos prefieren no tener contacto con los detectives”, agregó otra fuente abocada al caso, intentando explicar por qué, hasta ahora, la investigación avanza a paso lento.
Ocho crímenes
Ciudad de Córdoba. En lo que va de enero, en la Capital hubo cinco homicidios. Además de la mujer cuyo cuerpo apareció en barrio Yapeyú, hubo otros dos casos en los que murieron jóvenes en el marco de la violencia urbana (en enfrentamientos poco conocidos). Además, se registraron otras dos víctimas fatales por inseguridad (un supuesto ladrón baleado por policías de civil a los que, al parecer, intentó asaltar; y un expolicía asesinado en un asalto).
Interior. Los otros tres crímenes ocurrieron en Río Tercero (un hombre mató a su hijo de 3 años y después se suicidó), Río Cuarto (un adolescente de 14 años recibió un balazo cuando estaba con amigos) y en Canals (un muchacho baleó a otro por celos; le disparó el 31/12/12 y murió el 22 de este mes).