Vinculan al exgobernador Miranda con la desaparición
En su alegato, José Dantona pidió que el exmandatario sea investigado junto con su exsecretario de Seguridad, un juez riojano, "la Chancha" Ale y con varios policías más. Enviado Especial.
José Dantona, el abogado penalista que representa a la querellante Susana Trimarco, involucró ayer al exgobernador Julio Miranda y a sus estrechos colaboradores –entre ellos, al secretario de Seguridad, Julio Díaz– en el secuestro y desaparición de Marita Verón.
Las palabras finales de su alegato sonaron muy fuertes, porque se dirigió a los jueces. “Quiero avisarles y advertirles que cuando ya no me tengan que aguantar, ni escuchar a los abogados defensores, van a recibir dos llamadas. Una de Salomón y otra de la Verdad. Ustedes sabrán qué llamada responder. Yo estoy esperando de ustedes un fallo, pero también que no fallen”.
Como se esperaba, el letrado repitió durante toda la audiencia que Marita y todas las testigos que la vieron después de que fuera secuestrada, eran víctimas de trata de personas. Luego, habló del número 13. “Son 13 los imputados, el número 13 es de mala suerte, voy a mencionar 13 pistas falsas preparadas para desviar la investigación; hoy, el 13 es mala suerte para ustedes”, vaticinó, girando la vista hacia los acusados. “Ellos hablan del derecho de la fuerza, yo hablo de la fuerza del Derecho”, sostuvo con énfasis.
Además de pedir la elevación de la mayoría de las penas a 25 años de prisión, y de tres o cuatro que no bajan de los 23 años y 6 meses, Dantona pidió que quedaran detenidos, porque había un gran riesgo de fuga. Lo mismo había pedido la Fiscalía, pero los 13 acusados siguen libres.
También solicitó que se reabra la investigación y se incluya al exgobernador Miranda, a Rubén Ale, al exsecretario de Seguridad Julio Díaz, a los hermanos Lisandro y a varios policías más, agregando al juez Daniel Moreno, de La Rioja, y a Ernesto Raquini, secretario de la fiscal que instruyó la causa.
En el punto restante, Dantona requirió que se elevaran los antecedentes de tres testigos mentirosos.
Intimidaciones. En la audiencia se supo, por primera vez, que el penalista fue "intimidado" en dos oportunidades desde que comenzó el juicio. "Una vez me siguió varias cuadras una camioneta gris con vidrios polarizados. Otra, estábamos con un compañero del equipo en la vereda de un bar. Aparecieron tres motos, y los desconocidos se pararon a menos de un metro. Nos miraban fijo y no nos decían nada", reveló.
El juicio se reanudará hoy con el comienzo de la ronda de alegatos de los defensores. El veredicto de los jueces se conocerá el 12 de noviembre.

