Van casi 300 muertos por la peor ola de tornados desde 1974 en Estados Unidos
Temen una cifra mayor. Los servicios de emergencia están desbordados. Obama visita hoy la zona de desastre.
El presidente Barack Obama visita hoy partes de Alabama destruidas por una ola de tornados que mataron a casi 300 personas en el sur de Estados Unidos, al tiempo que muchos sobrevivientes intentan recuperar lo que ha quedado de sus pertenencias.
La pérdida de vidas –por lo menos 297 muertos, según cifras parciales– es la mayor a causa de tornados desde abril de 1974, cuando el servicio meteorológico indicó que 315 personas murieron por una tormenta que barrió 13 estados del sur y centro del país.
Los más graves daños causados por las tormentas ocurrieron en Alabama. Más de dos tercios de las víctimas viven en este estado, donde poblaciones importantes amanecieron hoy con barrios enteros completamente destrozados y más de un millón de hogares y negocios sin energía eléctrica.
El elevado número de muertos parece sorprendente en una época de radares de alta tecnología y precisos pronósticos elaborados gracias a las imágenes y datos obtenidos vía satélite. Con todo, las tormentas tuvieron demasiada extensión y fuerza para evitar un elevado número de víctimas fatales.
Los que acudieron a los refugios comenzaron a regresar a sus hogares, aunque sin electricidad y con muy poca ayuda de los organismos policiales, abrumados por la magnitud de los daños.
Además, estaban frustrados por el desfile de público que pasaba en automóviles para tomar fotos con sus teléfonos celulares e incluso, algunos, llevarse algún recuerdo material.
El gobernador de Alabama, Robert Bentley, ordenó la movilización de 2.000 soldados de la Guardia Nacional para las tareas de vigilancia, socorro y limpieza, y las autoridades de gestión de emergencias han desplazado 35 equipos de socorro a la ciudad de Tuscaloosa.
El alcalde de Tuscaloosa, Walter Maddox, señaló que se han confirmado allí por lo menos 38 muertes atribuidas a las tormentas.
En Tennessee, las autoridades advirtieron a los conductores de vehículos que no entren a Alabama sin llenar antes los tanques de combustible, ya que los apagones y la destrucción han dejado sin servicio las estaciones de servicio.
En la localidad de Rainsville, Alabama, se han hallado 25 cadáveres cerca de un grupo de viviendas prefabricadas y móviles, según el jefe de policía Charles Centers.

