Un planteo de los acusados retrasó el inicio del juicio
Las audiencias se reanudarán el próximo martes. El fiscal consideró "un disparate" el pedido de nulidad de un imputado.
Los recurrentes planteos de uno de los principales imputados en la causa determinaron la suspensión del juicio por la quema de los tribunales de Corral de Bustos, hasta el próximo martes, cuando la Cámara del Crimen de Bell Ville se expida sobre la cuestión que, para muchos, constituyó la última "chicana" para dilatar la causa hasta lograr su prescripción. La audiencia de ayer, prevista para las 9, se inició con más de dos horas de demora a raíz de un pedido de casación presentado por Francisco José Lavisse, defensor del abogado Víctor Luis Barbero (61), uno de los acusados en el juicio que tiene a un total de 34 imputados.Lo más curioso del caso es que Barbero no está ubicado junto al resto de los implicados en el incendio intencional de la sede tribunalicia de Corral de Bustos, el 4 de diciembre de 2006, sino junto al resto de los abogados (otros 10) porque es codefensor de sí mismo.Cuando estuvo todo listo para la lectura de la acusación, el tribunal, integrado por Gustavo Garzón (presidente), Ricardo Bonini y Teresita Carmona Nadal, dispuso un cuarto intermedio hasta las 15.30 porque dos de los imputados, Rubén y Franco Astudillo, no habían llegado aún a Bell Ville. Los defensores de los nombrados explicaron que como hacían changas no tenían dinero para movilizarse y serían trasladados por un móvil policial. Al reiniciarse el debate sólo hubo dos ausencias: Cintia Astudillo, sobre quien pesa un pedido de captura, y Nicolás Mannassero, quien padece problemas psiquiátricos y ya intentó suicidarse en cinco oportunidades.Cuando a las 15.45, Garzón solicitó que se leyera la acusación, el abogado Lavisse reclamó que se declarara la nulidad de la audiencia al entender que existían "impedimentos legales" y sostener que el tribunal no era apto para juzgar a los imputados, ya que esa prioridad la tenía la Justicia Federal porque, en sus inicios, hubo acusaciones por "fabricación de bombas¨. Se trataba de una verdad a medias, ya que un juez de Control sobreseyó oportunamente, durante la instrucción, a los imputados por ese delito de competencia federal.El referido juez consideró que "no había existido" tal ilícito. Cuando el expediente se elevó a juicio esa figura delictiva no aparecía en la acusación.A su turno, el fiscal López Lema aludió a una "forma tozuda" de insistir con un planteo absurdo que era utilizado como "caballito de batalla". Pero el resto de los defensores adhirieron a la postura de Lavisse y Barbero, tras lo cual se produjo un breve cuarto intermedio. Garzón concedió la palabra a López Lema para que se expidiera al respecto y su respuesta fue durísima. "El planteo es un disparate, lo que determina la competencia es la acusación. El 22 de agosto de 2007, el juez de Control dijo que estaban sobreseídos por la fabricación de bombas porque ese hecho no existió", dijo el fiscal.López Lema consideró que lo ocurrido "no se puede tomar graciosamente" porque estuvo en peligro la vida de magistrados y de empleados judiciales y se causaron daños millonarios a la Provincia con el incendio intencional.El próximo martes, a las 8.30, se dará a conocer la resolución en torno a los planteos. Los jueces decidieron tomarse su tiempo para dar una respuesta contundente y se descarta que el debate se reanudará y continuará hasta dictarse sentencia.

