Temas del día:

Un día histórico se vivió ayer en todo Chile

La noticia que parecía imposible, la más esperada de los últimos tiempos, llegó pasadas las 14.30. Mariana Otero.

23 de agosto de 2010 a las 12:01 a. m.
Un día histórico se vivió ayer en todo Chile

La noticia que parecía imposible, la más esperada de los últimos tiempos, llegó pasadas las 14.30. Cuando la cadena CNN Chile anunció el milagro, una multitud que disfrutaba de las delicias del Mercado Central de Santiago de Chile estalló en aplausos.

Los chilenos iniciaron el típico canto de aliento a este país que todavía no termina de reponerse del terremoto del pasado mes de febrero. “Chi chichi, le le le, viva Chile”, rugieron todos. Los turistas se sumaron a la emoción.

Pedro, uno de los mozos de “Joya del Pacífico”, el tradicional restaurante santiaguino, no podía ocultar las lágrimas. “Es un día muy bonito”, atinó a confesar, con la mirada fija en uno de los plasmas a todo volumen.

Fue el comienzo de una larga fiesta en el país, que se volcó a las calles con banderas y bocinazos. Anoche, la plaza Baquedano, acostumbrada a los logros deportivos, desbordaba de alegría.

Hace 17 días que la vida de los 33 mineros atrapados mantenía en vilo a toda la nación. “He llorado toda la tarde”, confesó María de la Luz, dueña de una hostería en la coqueta comuna de Providencia. “Los mineros son los que nos dan de comer”, explicaba.

La expresión está lejos de ser exagerada. La economía chilena se sostiene básicamente de la minería y de la montaña.

De alguna manera, todos tienen algo que agradecer a los trabajadores. Hay más de 4.500 yacimientos a lo largo de todo el territorio, y el cobre es el reaseguro del progreso que se observa en las calles de la capital y del interior de este país.

La platea improvisada en el mercado volvió a estallar cuando se revelaron las palabras que escondía el papel. Ya no había dudas de que había que celebrar la vida.

Luego, la imagen del presidente Sebastián Piñera desató algunos aplausos. No tantos como cuando se vio al ministro de Minería Laurence Golborne llorar y abrazarse con los familiares de los obreros.

Lo que mostraba la televisión de manera ininterrumpida durante todo el día daba cuenta de las historias de vida, de la emoción, de las primeras imágenes de los mineros sepultados, de un país envuelto en la polémica por los responsables de la tragedia que pocos creían que tendría un final feliz.

La mejor lección la dieron ellos, desde abajo, a 688 metros de profundidad.La unión, el trabajo en equipo, el esfuerzo de los humildes y las ganas de vivir fue, quizá, lo que se celebró en las calles.