Tragedia de Once: pericia revela que el freno de guarda no funcionaba
Ese freno "se acciona tirando una perilla", que en el momento del siniestro "no estaba operativa en la cabina del conductor". En el accidente murieron 51 personas.
La pericia mecánica sobre el tren que se estrelló en la estación de Once, causando una tragedia por la muerte de 51 personas y 703 heridos, revela que uno de los frenos no estaba operativo y no expresa objeciones sobre la aptitud del motorman de la formación.
De acuerdo a lo relatado por fuentes judiciales, el informe indica que "la mayor parte de las unidades se encuentra con mantenimiento diferido" y precisa que "la falta de mantenimiento preventivo implica, por supuesto, un riesgo en la seguridad de la operación".
El informe pericial indica que el freno de guarda, que "se acciona tirando una perilla colgante", en el momento del siniestro "no estaba operativa en la cabina del conductor" del tren que se estrelló el pasado 22 de febrero en la estación Once.
No obstante, el tren tuvo "resultado normal en el frenado y recuperación", a punto tal que "en los últimos 100 metros antes de paragolpes se aprecia una reducción de la velocidad en el registro GPS de 26 a 20 km/h en un punto máximo al de choque".
Detalles. "Si bien la confiabilidad de este último registro no es buena por las circunstancias conocidas (por la simultaneidad con el momento de la colisión), podría atribuirse dicha reducción de velocidad a un frenado de último momento que, en todo caso, resultó a destiempo para evitar el choque", revela la pericia.
No obstante, según indicaron esta mañana fuentes judiciales, en cuanto al motorman, Marcos Antonio Córdoba, el informe sostiene que de acuerdo con su formación profesional, "no hay objeciones que efectuar en cuanto a la aptitud del involucrado" "no hay objeciones que efectuar en cuanto a la aptitud del involucrado".
La pericia indica que "la mayor parte de las unidades se encuentra con mantenimiento diferido" y precisa que "la falta de mantenimiento preventivo implica, por supuesto, un riesgo en la seguridad de la operación".
Si bien en el tren siniestrado "no se ha encontrado evidencia objetiva de fallas o anormalidades que incidieran en las causas del caso en estudio", el informe sostiene que "resulta evidente que la mayor parte de las unidades se encuentra con mantenimiento diferido. La falta de mantenimiento preventivo implica, por supuesto, un riesgo en la seguridad de la operación".
La pericia también cuestiona "el alto grado de informalidad con que se entregan vehículos al servicio de pasajeros".
Las fuentes explicaron que la pericia fue realizada sobre los últimos cuatro vagones del tren porque no fue posible peritar a los dos primeros, los que sufrieron los daños mayores, justamente por el nivel de deterioro en que quedaron.

