Tragedia en la frontera con Brasil: cuatro niños murieron ahogados
Fue en una represa en construcción ubicada entre Bernardo de Irigoyen (Argentina) y Santa Catarina.
Cuatro niños argentinos de entre 6 y 11 años murieron ahogados en un lago en la frontera entre la localidad misionera de Bernardo de Irigoyen y la brasileña de Santa Catarina, se informó hoy.La tragedia se produjo anoche, cuando dos parejas de hermanos (tres nenas y un varón de 6, 7, 10 y 11 años) se lanzaron a las aguas de una represa artificial "en construcción de un parque de turismo en Dionisio Cerqueira", indicaron medios de prensa brasileños.Según dijo el jefe de bomberos de Bernardo de Irigoyen, Martín Moreira, se trata de niños "de una condición social muy humilde, que pedían monedas en la calle" y al momento de la tragedia jugaban sin control de ningún adulto en el embalse ubicado sobre el río Pepirí Guazú (ver en Wikipedia).Según el diario El Territorio de Misiones, las víctimas "eran chicos conocidos de la zona, de familias de escasos recursos"."Tatiana (9), Fabio (6), Angélica (7) y Betiana (11) (...) Los niños de 9 y 6 años eran hermanitos , y los de 7 y 11 años también, hermanitos. Eran 3 nenas y un varón, todos murieron por asfixia por inmersión", señala el diario.
Qué pasó. El accidente ocurrió alrededor de las 19, a unos 300 metros de la comisaría local, cuando una de las víctimas se enterró en el barro y los otros niños quisieron auxiliarlo, pero corrieron la misma suerte.
"Estamos a 500 metros de la naciente del río Pepirí, por lo tanto es un hilo de agua", expresó Gandullo y agregó que "para la desgracia tres minutos es suficiente".Precisó que las obras para construir un parque "están incipientes", pero "lo único que se hizo es el desmalezamiento" y se trata de una zona ubicada "a unos 30 metros del paso fronterizo".Los cuerpos de los pequeños fueron sacados del río por efectivos de la policía brasileña y llevados a un centro asistencial del país vecino, donde se constató su fallecimiento.Esta mañana, los restos de los cuatro chicos se encontraban en una funeraria de Bernardo de Irigoyen.

