"Todo fue obra de Hidalgo y Sosa"
Mercedes Segalá, viuda del panadero asesinado, cuestionó el accionar del fiscal y del policía de Homicidios que llevó adelante la investigación.
Durante las cinco horas de espera, los pocos habitantes de la feria judicial de Tribunales II especulaban con algunos signos que podían indicar que el fiel de la balanza se inclinara en uno u otro sentido. Uno de esos "indicios" era la escasa presencia de policías, que señalaba, según esos "entendidos", que no iba a haber condenas. Otros sabiondos creyeron advertir el segundo de esos indicios cuando el juez Roberto Spinka exigió la mayor compostura a los presentes, antes del fallo, so pena de hacer desalojar la sala. La sorpresa no tardó en presentarse. Con tramos de risa y llanto, Mercedes Segalá concentró todos los micrófonos. "Pasé muchos nervios, pero yo sabía que era inocente; esto fue todo obra del comisario Sosa y el fiscal Hidalgo", sostuvo.Varias veces repitió frases que tal vez haya tenido contenidas: "Mis hijas están así por el lavado de cerebro de la familia Corradini", o "quisiera retomar la relación con ellas" (a las que) "sí voy a perdonar porque han nacido de mis entrañas".Consultada por lo vivido en estos casi 13 años, dijo: "Tres años presa y uno durmiendo en el piso, sin colchón, no me los devuelve nadie. Yo perdí a mi único hermano y no me dejaron ir al velorio. Y ahora he perdido a mis hijas por el lavado de cerebro de los Corradini".Después, no dudó en atacar: "Si mi suegra hubiera hecho la denuncia por extorsión (a don Corradini), en vida de Héctor, no hubiera pasado esto. Con ir a llorar a la tumba no se hace nada". Ante la falta de culpables, Mercedes no dudó en decir que "el autor intelectual estuvo en la sala durante este juicio", en referencia a Oscar Corradini, su cuñado.El abogado de la viuda, Miguel Ortiz Pellegrini, expresó que estaba "muy contento". "Cuando asumí el juicio lo hice como un desafío. Sentí que lo podía ganar, pero sobre todo era un desafío".Otro de los absueltos, el sargento Onainty, no cabía en su alegría. Mientras lloraba y abrazaba a sus abogados, dijo que "se hizo justicia". Después, hablando en tercera persona, explicó: "Onainty nunca tuvo nada que ver, al contrario, al primer detenido de la causa lo llevo yo y se llamaba Mario Roberto Palomeque". Sorprendido, el fiscal de Cámara Carlos Ferrer sostuvo que "no esperaba una definición de esta naturaleza". Tras señalar que analizará la casación, el acusador indicó de los acusados: "No se ha dicho que no hayan tenido nada que ver; lo que se dice es que no hay pruebas para condenarlos".

