Todas las pruebas apuntan contra el comandante Schettino
La empresa dijo que cometió un “error” al acercarse demasiado a la costa. Temen que se suicide. Ya son siete los muertos por el naufragio.
Giglio. Con el paso de las horas, la situación del capitán del crucero Costa Concordia, Francesco Schettino (52), no deja de complicarse. El comandante está detenido desde el día de la tragedia, imputado por homicidio culposo múltiple, naufragio y abandono del barco con pasajeros a bordo. Ayer, Pierluigi Foschi, presidente de la empresa Costa Crucero, propietaria de la nave, dijo que se trató de un error humano (ver Dos capitanes en alta mar, por Juan José Erramouspe).
Hasta ahora el naufragio ha dejado siete muertos y 13 desaparecidos en el mar.
A todo esto, ayer el diario Corriere della Sera publicó que el siniestro se produjo porque el capitán había dispuesto que el crucero se acercara a la costa (más de lo establecido), como un agasajo a un miembro de la tripulación, quien cumplía años trabajando y era oriundo de Giglio. Como se sabe, la embarcación impactó contras unas rocas, lo que dañó la base y provocó que se inundara.
El comandante Schettino culpó a los mapas marítimos que, según él, no especificaban la presencia de esas rocas.
La autoridad marina italiana salió de inmediato al cruce de estas expresiones.
“Al parecer, el comandante cometió un error de criterio que tuvo las peores consecuencias”, indicó ayer el presidente y director general de Costa Cruceros, Pier Luigi Foschi.
Las autoridades carcelarias dijeron que el capitán es supervisado permanentemente ante el temor que se suicide.
“Enfiestado”
La compañía tomó distancia de Schettino, quien según la jueza argentina María Inés Lona, de 72 años, que iba a bordo, se arrojó al mar y nadó hasta un peñasco, estaba “enfiestado” y bebía durante la emergencia.
“Nosotros nos distanciamos de la conducta del capitán, que causó el accidente al desviar el barco de su ruta oficial”, agregó ayer Foschi. Y señaló que aunque el desastre causó daños directos por 93 millones de dólares, la situación financiera de la compañía es “sólida”.
Sin embargo, las acciones de Carnival PLC, que opera el “Costa Concordia”, cayeron en la Bolsa de Londres en medio de temores de que las pérdidas sean aún mayores.
Schettino, que ingresó en Costa en 2002 como oficial de seguridad y en 2006 fue nombrado capitán, habría desviado el crucero, con más de 4.200 personas, para acercarlo a la isla de Giglio. Algunos dicen que para saludar a los turistas congregados en la orilla. Otros que fue para agasajar al jefe de cocina del navío.
Según informes de los medios, la guardia costera pidió varias veces sin éxito al capitán que volviera a bordo para coordinar la evacuación del barco y tampoco habría existido un llamado de emergencia -SOS-, por lo que esperan que la caja negra revele más detalles.
“Varios pasajeros dijeron que el capitán estaba muy enfiestado, con mujeres, tomando (alcohol)”, aseguró Lona, quien dijo haber nadado unos 200 metros hasta llegar a unas rocas, según afirmó ayer a su llegada al aeropuerto de Ezeiza.
Fotos por el Titanic
El suplemento Magazine, del diario español El Mundo, realizó hace menos de un mes una producción fotográfica en el crucero Costa Concordia que pretendía recrear algunas escenas de la película Titanic, filmada en 1997, sin saber la tragedia que ocurriría luego en el moderno barco.
El 21 de diciembre de 2011, la estilista Iria Ballesta y un equipo de producción del suplemento Magazine realizaron la producción en el puerto de Barcelona, donde permanecía el barco. La producción de moda, concebida para el número especial, incluía el caso del Titanic, el barco más famoso de la historia por naufragar. Ballesta logró recrear las escenas más representativas del filme de James Cameron.

