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Testimonio clave en el juicio por asesinato de Lorena Aubán

La dueña de una whiskería negó algunas versiones de la instrucción pero comprometió a uno de los dos imputados. La mujer se quejó del trato recibido por la Policía.

30 de marzo de 2012 a las 12:01 a. m.
Corresponsalía
Testimonio clave en el juicio por asesinato de Lorena Aubán
En juicio. Los acusados y sus defensores escucharon a los testigos que declararon ayer, entre ellos la dueña de una whiskería (La Voz).

San Francisco. Una intensa jornada se vivió ayer en el juicio por el crimen de Lorena Aubán, la farmacéutica de 28 años asesinada el 23 de junio de 2007 en la ciudad de Arroyito. En la Cámara del Crimen de San Francisco se escuchó el testimonio de Ramona Peludero, dueña de una whiskería de la zona rural de Villa Concepción del Tío. Esta mujer sería a quien Jonatan Arias (22), imputado como coautor de homicidio calificado junto al viudo Cristián Bizone (35), le habría confesado el robo a la farmacéutica.Durante casi dos horas y media, la testigo brindó detalles de la confesión que le realizó Arias a las pocas horas después del trágico desenlace que terminó con la vida de la joven mujer. Pero en el recinto de audiencia, la versión de los hechos vertidos por Peludero no coincidía con las anteriores declaraciones realizadas en la sede policial y en la Fiscalía de Arroyito. La mujer indicó que tenía dificultades para leer por su escaso nivel de instrucción y que cuando brindó testimonio en muy pocas oportunidades le leyeron sus declaraciones y la obligaron a dejar "grandes" espacios en blanco en hojas que firmaba. Peludero afirmó ante el tribunal que se sintió varias veces "amenazada" por sus dichos y desmintió al comisario Carlos Cabral, ex jefe de investigaciones de la comisaría de Arroyito, quien había asegurado que ella se había presentado espontáneamente a declarar en esta causa. Ella confirmó que fue intimada a presentarse ante la fuerza policial y que utilizaron un momento de debilidad cuando su hijo estaba detenido por un robo. La testigo no reconoció haber dicho que Arias había confesado que habría matado a la joven como aparece en la instrucción y sostuvo que el muchacho sólo había robado y atado de las manos a la farmacéutica. En la sala, Peludero manifestó que Arias fue esa mañana a la whiskería y le pidió plata para irse de Arroyito. La mujer notó que estaba "pasado" por el consumo de droga y lo empezó a interrogar. Según ella, él contó que vio a Lorena que llegaba en moto a la farmacia y cuando entró por la puerta del costado se metió junto con ella. Dentro del local, el joven le pidió dinero y como ella no le daba la tuvo que atar. También relató que "a la chica se le había caído la ropa, pero que no la había violado", señaló Peludero.