El sismo en Japón no afectaría a la economía argentina
El país asiático tiene escaso intercambio comercial con Argentina. Pero sí habrá consecuencias para la economía mundial por la caída en el precio del petróleo.
El comercio exterior argentino no estaría directamente afectado por el terremoto ocurrido en Japón, más allá de las consecuencias que el suceso tendría en la economía mundial, debido a que la participación del país asiático es marginal en el total de nuestro intercambio comercial.
Mauricio Claverí, analista de comercio exterior de la consultora Abeceb.com, aseguró a DyN que "no se ve un impacto significativo, porque la mayor parte de las exportaciones de la Argentina son commodities".
Por otro lado, Claverí consideró que Japón "es una nación desarrollada, y el impacto de este tipo de fenómenos no es igual que en un país como Haití, donde colapsó toda la infraestructura".
"Por ejemplo, el terremoto de Chile, si bien tuvo un costo social importante, no tuvo mucho impacto a nivel macroeconómico", indicó el economista privado.
De acuerdo con datos del Indec, las exportaciones argentinas al Japón fueron en 2010 de 858 millones de dólares, el 1,2 por ciento del total, en tanto las importaciones alcanzaron a 1.191 millones, el 2 por ciento del resultado global.
El 30 por ciento de las exportaciones argentinas hacia ese país son cereales, sobre todo maíz, el 25 por ciento minerales metalíferos y el 16 aluminio, en tanto que el resto se distribuye entre pescados, lácteos y hortalizas.
El promedio de los últimos años ubica a Japón como el vigésimo quinto destino de las exportaciones argentinas (e quinto de Asia, después de China, India, Malasia y Corea) en tanto que, desde el punto de vista inverso, nuestro país no llega a estar entre los 50 primeros en el escalafón de exportaciones niponas.
En importaciones desde ese país la delantera se la llevan los bienes de capital terminados y las piezas y accesorios (62,4 por ciento del total).
Las relaciones comerciales bilaterales tuvieron su inicio formal con la firma del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación el 3 de febrero de 1898 en Washington, si bien los primeros registros de intercambio datan de la década de 1920.
El sismo causó una caída del precio del petróleo a nivel mundial, ya que se piensa que el movimiento telúrico habría afectado la capacidad de refinación del país y por ende disminuiría la demanda. En tanto, el Banco Mundial anunció que está dispuesto a acudir con asistencia financiera para la economía nipona, la cual ya se encontraba altamente endeudada antes de la catástrofe.

