Sigue juicio por muerte de dos mujeres
Un arquitecto responde por su responsabilidad en una obra donde se obstruyó la salida de un calefactor. Una abuela y una joven murieron intoxicadas.
Prosigue hoy el juicio a Guillermo Aníbal Lange (43), arquitecto responsable de la refacción de una casa donde se obstruyeron los ductos de ventilación de un calefactor, lo que provocó la muerte de dos mujeres por inhalación de monóxido de carbono. El proceso que se sigue en la Cámara Undécima del Crimen puede constituirse en caso testigo, debido a que hasta ahora nunca se ha sentado a un profesional de la construcción en el banquillo de los acusados por su responsabilidad profesional. El debate se inició hace una semana y sostiene que Lange afronta tres cargos: homicidio culposo agravado por el número de víctimas (dos resultados), defraudación por administración fraudulenta y defraudación por retención indebida.El hecho principal conmocionó a la capital cordobesa a mediados de 2007. Entre la noche del 13 de agosto y la mañana del 14 de agosto de ese año fallecieron la dueña de casa, Palmira Úrsula Bino (82), y la joven que la cuidaba, María Antonia Barrionuevo (18), asfixiadas por intoxicación con monóxido de carbono. El gas venenoso se acumuló en la habitación porque estaba obstruido el conducto del tiro balanceado.A Lange se le achaca su responsabilidad en la obra, presuntamente porque él debería haber evitado que cayeran tres kilos de mampostería en el caño de descarga de gases. La obra era la construcción de una planta alta en la casa donde vivía Bino, en el Cerro de las Rosas.De este hecho (homicidio culposo) se desprende otra acusación por la administración fraudulenta a partir del contrato que Lange celebró con el hijo de la mujer mayor, el abogado Rubén Sánchez Quinteros, quien actúa como querellante.Por otra parte, en otra acción, Lange también está acusado por el presunto alquiler de unos andamios que no habría devuelto nunca. Declarado inocente. En la primera audiencia, el acusado respondió sobre sus condiciones personales y se negó a contestar preguntas. En su breve declaración señaló al tribunal integrado por Nereo Magi (presidente), Graciela Bordoy de Pizzicari y Daniel Ferrer Vieyra: "Soy inocente; yo considero que todos estos hechos no los he cometido". También declaró un fletero que en 2001 llevó los andamios a una obra frente a la Catedral y se quejó de que no le pagaron nunca.El momento más trascendente de estas audiencias fue la declaración del querellante (y testigo) Sánchez Quinteros, hijo de la víctima dueña de casa. Él fue quien contrató a Lange y quien se sintió defraudado por su actuación profesional. Además de la muerte de las dos mujeres por la negligencia con el ducto de ventilación, el abogado persigue el castigo al arquitecto porque "no cumplió con más del 30 por ciento de la obra (según indicó), cobró todo el dinero y porque utilizó materiales que no coincidían con la cantidad ni la calidad pactada".

