Siete policías fueron tomados como rehenes en Buenos Aires
Tras casi cinco horas de negociaciones se produjo la liberación sin que se registraran heridos.
Siete policías, entre ellos un comisario, fueron tomados hoy como rehenes por una veintena de presos en la comisaría primera de Guernica, al sur del conurbano bonaerense, y tras casi cinco horas de negociaciones se produjo la liberación sin que se registraran heridos.El motín se inició a las 19,30, cuando los policías realizaban una requisa en los calabozos, tras finalizar el horario de visita, un procedimiento habitual destinado a evitar la introducción de elementos prohibidos en los lugares de detención.Poco después del inicio de la revuelta, llegaron hasta el lugar por orden del gobernador Daniel Scioli, el ministro de Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, y el jefe y subjefe de la Policía provincial, comisarios Juan Carlos Paggi y Salvador Baratta.La orden de Scioli fue asistir al fiscal Leandro Heredia, quien negoció la liberación de los rehenes, presuntamente cara a cara con los amotinados, quienes serían delincuentes de alta peligrosidad.Los amotinados reclamaban mejoras en sus condiciones de detención, ya que se encontrarían alojados en condiciones de hacinamiento.Momentos antes de las 23,30, Casal salió de la comisaría y dijo a la prensa que era inminente la liberación de los siete efectivos, ya que se estaba "desactivando" el motín, a la vez que destacó que no hubo "ningún herido"."A medida que los detenidos van saliendo van saliendo los policías", agregó Casal, tras lo cual destacó que "están todos muy bien las personas detenidas" y estaban siendo "revisadas una por una por los médicos".Asimismo, destacó, "la gente de policía que había quedado de rehén también está en perfectas condiciones".El fiscal Heredia entrevistaba esta noche a los presos amotinados y estaba "accediendo a los pedidos de traslado que están haciendo cada uno. Veremos quienes pidieron el traslado y quienes no", manifestó al confirmar que el reclamo de los reclusos era mejorar sus condiciones de detención.Casal afirmó que "no hubo violencia de los detenidos ni de la policía", contradiciendo así las versiones que indicaban que los amotinados habrían golpeado al menos al comisario retenido en los calabozos.Los amotinados habrían estado liderados por un grupo pequeño de delincuentes, entre los que se encontraría un asaltante conocido como "El Garra" Pintos, indicaron fuentes policiales a C5N.Los rehenes fueron un comisario, jefe de turno del fin de semana, un subcomisario y cinco policías de menor rango.Unas dos horas después del inicio del motín llegaron al lugar efectivos de la Guardia de Infantería de la Policía bonaerense que se ubicaron rodeando a la comisaría, situada en la esquina de 29 y 35 de ese distrito del sur bonaerense, cabecera del partido de Presidente Perón, a fin de evitar una eventual fuga de detenidos y contener a los familiares que se acercaron hasta el lugar para conocer la situación de los presos.Asimismo, habían llegado dos divisiones del Grupo Halcón de la bonaerense, que suele actuar en caso que las autoridades consideren necesario el ingreso para la liberación de los rehenes por la fuerza.Mientras se desarrollaban las negociaciones se vio atravesar el cordón de la Guardia de Infantería a un micro del Servicio Penitenciaria, por lo que se procedería sin demoras a los traslados a otros centros de detención, tal como pretendían varios de los presos.Entre los detenidos se encontraban personas con causas por robo y algunos por homicidio, dijeron fuentes policiales al canal Todo Noticias.El grupo de policías fue encerrado en uno de los calabozos y presuntamente los captores tenían facas (armas blancas de fabricación casera) con las que los habrían mantenido amenazados.Los efectivos, se estimaba, habían ingresado sin armas a realizar la requisa, ya que así lo establece el protocolo para ese tipo de procedimientos.

