Sería una travesura lo que desató el drama
Un joven padre y su hijo de 5 años agonizan. Otros dos niños sobrevivieron.
El drama se grabó de la peor forma ayer en barrio Los Paraísos, en la Capital: un devastador incendio destruyó casi por completo una vivienda y dejó al borde de la muerte al jefe de familia, un joven de 23 años, y a su pequeño hijo de 5 años.
El fuego y el humo les causaron gravísimas quemaduras en la piel y en las vías respiratorias. Anoche, agonizaban en el Instituto del Quemado y el Hospital de Niños, respectivamente. Otros dos niños, de 3 años, afortunadamente se salvaron.
La pericia que tiene la Justicia da cuenta de que el fuego comenzó en la habitación donde dormían los niños y se habría originado por una travesura de uno de ellos. Posiblemente fue una vela, un fósforo o un encendedor, confiaron fuentes del caso. Ha sido descartado un cortocircuito y la posibilidad, como trascendió inicialmente, de que las llamas se originaron por un caloventor prendido por el intenso frío que se registraba a esa hora del día (unos 10º centígrados).
El drama ocurrió a las 10 de la mañana en la vivienda ubicada en calle Luis Góngora al 1639, a pocos metros de Cornelio Saavedra, en barrio Los Paraísos. A esa hora se encontraban en su pieza los pequeños Tomás Facundo (5), Juan Ignacio y Juan Facundo, ambos de corta edad. Dos descansaban en una cucheta, el tercero en una cama marinera. En el otro cuarto dormía el padre de los dos más grandes, Juan Facundo Tobares (23). Su esposa y madre de todos los niños se había ido a trabajar, según testigos. "Estaba en mi casa y empecé a ver humo y sentir gritos. Salí y lo vi a Facundo (padre) todo quemado, corriendo desesperado mientras salvaba a los chicos", contó Diego, vecino de la cuadra, con el dolor dibujado en su rostro.
Fuego y desastre. El trabajo de los peritos bomberos determinó que las llamas se originaron en la habitación de los niños, en una de las camas. Al parecer, uno de ellos se puso a jugar con fuego y el desastre se disparó. Las llamas se extendieron veloces al resto de la casa. El padre (empleado de un centro comercial) se había quedado a dormir con los chicos, ya que la mujer que siempre los cuidaba no pudo quedarse.
Facundo padre resultó con tremendas quemaduras en su cuerpo. Entró y salió tres veces sacando a sus pequeños de la trampa de fuego que era la casa. "Tenía toda la ropa quemada", contó una mujer. En el Chevrolet de su amigo Ángel, Facundo Tobares trasladó a los tres chicos al Hospital Infantil, de Alta Córdoba. Era el centro de salud más cercano. "Fue tremendo cuando el hombre se bajó del auto y entró caminando al hospital. Llevaba a dos de sus hijos", contó Juan Ledesma, jefe de guardia, quien explicó que los más chicos quedaron fuera de peligro. El profesional médico explicó que el papá resultó con 90 por ciento del cuerpo quemado; mientras que el pequeño Tomás sufrió quemaduras en el 50 por ciento.
A los pocos minutos, la madre de los niños arribó al centro de salud, en medio de una crisis de nervios. El muchacho permanecía al cierre de esta edición en coma en el Instituto del Quemado. El menor, en tanto, está en gravísimo estado en el Hospital de Niños. "Cada vez está más grave. Se están complicando los organitos. Pende de un milagro", alcanzó a contar anoche Antonio, tío de los niños.

