Será indagado hoy el acusado del asesinato de Quilino
El fiscal Eduardo Gómez le tomará declaración a Javier Osan, el ex soldado imputado de la muerte a puñaladas de María Cabrero de Carrizo.
"Mañana (por hoy) voy a indagar al ex soldado Javier Osan (19) por el asesinato de la señora María Cabrero de Carrizo (67)", reveló a este diario el fiscal de Instrucción de Deán Funes, Eduardo Gómez. El crimen, que causó conmoción en Quilino, fue perpetrado el martes 12 de junio y por el hecho está acusado el soldado dado de baja del Ejército, quien habría utilizado un cuchillo de caza de doble filo con el que aplicaron 30 puñaladas a la mujer, madre de la actual intendenta del pueblo, María Soledad Carrizo.De lo investigado hasta el momento por la fiscalía, Osan ingresó a la casa ubicada en la esquina de Sáenz Peña y Armada Argentina a través de una ventana. Allí permaneció hasta que, alrededor de la medianoche del lunes, arribó María Cabrero, como a diario lo hacía después de atender un mini-shop de la familia ubicado en una estación de servicio sobre la ruta 60. María vivía sola y al regresar lo hacía con la recaudación diaria, alrededor de 10 mil pesos.El asesino habría aguardado agazapado hasta que la mujer se durmiera, pero ella despertó y lo sorprendió. Entonces la atacó con el cuchillo provisto por el Ejército pero la víctima, a pesar de ser muy delgada y de baja estatura, opuso tenaz resistencia. En la desigual lucha, María recibió varios cortes en el rostro y en el cuero cabelludo, además de una profunda puñalada debajo de una axila que le perforó un pulmón. Por eso la mujer respiraba con dificultad. El acusado, con antecedentes por su adicción a las drogas, habría saltado la tapia trasera para escapar llevándose una bolsa de nailon con el dinero.Tambaleante, María logró salir a la calle y caminar 100 metros hasta la comisaría de Quilino. Antes de salir a la calle, se detuvo por unos instantes al lado de una estufa con el objetivo de recuperar fuerzas. Lo mismo hizo al llegar a la reja de su casa. La mujer, que salió en enaguas y con un campera, estaba descalza y llevaba su teléfono inalámbrico en la mano. Tanto era el frío que hacía en Quilino que, en horas de la tarde, la empleada doméstica, antes de abandonar la casa, juntó leña del patio para que María no volviera a salir afuera.Frente a la comisaría, Cabrero perdió el conocimiento pero antes pudo llegar a balbucear algunas palabras. Los uniformados alcanzaron a oír que "le habían entrado" y que se trataba de un hombre "conocido".Los policías no tardaron demasiado en llegar hasta Osan. Además de secuestrar el arma homicida, recuperaron el dinero.El fiscal Gómez recordó que la madre del acusado murió en enero al rociarse con combustible y prenderse fuego. Como dato curioso, el funcionario judicial mencionó que el soldado echado del Ejército había ido a la Municipalidad a pedir trabajo.

