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Según testigo, fue una noche de mucha bebida y poco control

Un amigo del imputado Matías Castro y el primer policía en llegar al lugar de la tragedia vial fueron los dos testigos que ayer testificaron.

18 de marzo de 2011 a las 12:01 a. m.
Según testigo, fue una noche de mucha bebida y poco control

Ayer se cumplió la tercera jornada del juicio por el vuelco de un Ford Ka, ocurrido el 3 de enero de 2007 en la autopista Villa Carlos Paz-Córdoba, a la salida de un boliche. En el auto viajaban siete jóvenes, tres de los cuales murieron en el siniestro vial. Castro, el conductor, ahora afronta un juicio que tiene una calificación legal inédita para este tipo de casos: "homicidio simple por dolo eventual (tres hechos) y lesiones graves (tres hechos)", que tiene un mínimo de ocho años de cárcel efectivaAyer, el primero en testificar fue Alejandro Naides, que en 2007 cursaba con Castro en la facultad de Ontología.El joven fue quien estacionó aquella noche el Ford Ka de Castro cuando llegó al boliche La Estación, ubicado en la comuna San Roque.Sin embargo, el fiscal Fernando Amoedo tuvo que repreguntarle varias veces sobre porqué él fue quién lo estacionó y no Castro, que era el que había llegado manejando.Naides -cuyo relato estuvo plagado de vaguedades, pocos recuerdos y falta de precisiones- terminó por decir que era una maniobra "sencilla" estacionarlo, que era para adelante y que lo hizo él porque al lado estaba el auto del novio de su hermana y tenía miedo de que Castro se lo rayara.Ante la falta de respuestas concretas, el fiscal solicitó que se leyera la declaración que Naides dio pocos días después del vuelco fatal, el 31 de marzo de 2007: "Para estacionar era un lugar angosto, con poca luz y además porque tenía conocimiento de la poca experiencia de Matías y al lado estaba el auto de mi hermana".Naides agregó ayer que Castro manejaba desde tres semanas antes de la tragedia vial.Al ser consultado si lo había visto alcoholizado aquella noche, respondió: "Un poco alcoholizado sí... quiero aclarar que estábamos todos alcoholizados, pero no sé en qué grado porque no tengo un alcoholímetro".El joven también recalcó que en el estacionamiento del boliche se bebía de manera copiosa "sin ningún tipo de control", que sólo había un policía adentro "cada dos mil personas" y que en las rutas colindantes al boliche no había ningún tipo de control policial ni municipal. El otro testimonio. Tras el paso de Alejandro Naides, testificó en la causa el oficial principal Andrés Aguirre, que aportó haber sentido halitosis alcohólica a Castro cuando lo asistió. El joven conductor fue internado tras el choque y jamás se le practicó un dopaje, por lo que se desconoce si esa madrugada manejaba alcoholizado o no.