Se reinició juicio por "Marita" con acusada que fue detenida con DNI de 11 mujeres
Al llegar a la sala de audiencias, la imputada insultó a los periodistas presentes y se negó a responder las preguntas sobre su nueva detención.
El juicio oral por la desaparición de "Marita" Verón se reanudó hoy, con la presencia en el banquillo de Irma Lidia Medina, conocida como "Mamá Lili", quien fue detenida días atrás en La Rioja por tenencia de drogas y copias de DNI de mujeres presuntamente sometidas a prostitución.
Pese a la causa judicial abierta contra Medina en la Justicia riojana, se autorizó y dispuso su traslado a Tucumán para no interferir con el proceso por el rapto ocurrido hace casi 10 años, con el cual está vinculado porque supuestamente "Marita" fue vendida a ella y la retuvo en uno de sus prostíbulos.
Al llegar a la sala de audiencias, la imputada insultó a los periodistas presentes y se negó a responder las preguntas sobre su nueva detención, pero su abogado Jorge Cáceres alegó que los 10 kilos de marihuana secuestrados estaban en casa de su ex nuera, y que ella estaba en una visita casual para saludar a sus nietos.
La relación de Medina con la prostitución organizada en La Rioja fue confirmada hoy, con el testimonio de Alejandra Huerta, de 32 años, quien en su relato dio detalles de cómo se llevaban mujeres de Tucumán al sur del país y a La Rioja para prostituirlas en un entorno violento, situación que ella misma padeció en el burdel Candilejas, que sería de propiedad de "Mamá Lili".
También complicó a otra acusada en el caso Verón, Daniela Milhein, aunque aclaró que no conoció ni vio nunca a "Marita".
"Tengo miedo de declarar por las cosas que yo pasé y que conozco, siempre le tengo miedo a la gente de La Rioja. Había muchas chicas, 30 o 40 allí, y dormían en el lugar. Me llamaban Julieta y como era menor de edad, si llegaba la Policía tenía que irme corriendo por el fondo y saltar una pared o decir que estaba allí por mi voluntad", recordó Huerta.
La testigo detalló que, entre los códigos del lugar, estaba no mirar a la cara a los clientes y nunca pasar más de cinco minutos con ellos, para conseguir la mayor cantidad de dinero posible.
Su declaración inquietó fuertemente a todos los abogados defensores, quienes coincidieron en cuestionar al tribunal por haber aceptado este testimonio y recusarlo por haber violado la garantía de imparcialidad, lo que obligó a suspender la audiencia hasta resolver el planteo.
Sin embargo, tras un cuarto intermedio de una hora, los magistrados resolvieron rechazar in límine el planteo y ratificaron su potestad de actuar en el juicio.
"La sola invocación de una pregunta considerada irrelevante por las partes, no encuentra el mínimo sustento legal para resolverse", señalaron en la parte central de su pronunciamiento.
El caso. El 3 de abril de 2002 María de los Ángeles, "Marita", Verón, madre de una niña de tres años y estudiante de arte, fue secuestrada mientras caminaba en un barrio de Tucumán por hombres de civil que le habrían pegado un culatazo en la cabeza y la subieron a la fuerza a un auto, supuestamente de la remisería Cinco Estrellas.
Desde entonces su familia no ha vuelto a verla y buscándola su madre, Susana Trimarco, hasta se infiltró en prostíbulos disfrazada de señora de alterne para encontrarla, hasta ahora sin éxito, pero consiguió seguir su rastro por prostíbulos de Tucumán y La Rioja.
