Se fugaron, ¿y la alcaidía inaugurada?
La huida de cuatro detenidos de la comisaría de Banda Norte reveló que el lugar donde cortaron cintas hace un mes aún no estaba terminado.
Río Cuarto. Con la fuga de cuatro detenidos en la comisaría de barrio Banda Norte de la ciudad de Río Cuarto salió ayer a la luz que la alcaidía de la Departamental de Policía, inaugurada por el gobernador Juan Schiaretti el 10 de agosto pasado (días después de las elecciones provinciales) carecía de algunas medidas de seguridad que impidieron su efectiva habilitación en ese momento. De acuerdo a lo informado, recién esta semana se terminaría de instalar una "cañería seca" pedida por Bomberos, para poder conectar mangueras en el interior de la dependencia y actuar con mayor rapidez y seguridad en caso de un eventual incendio en ese lugar. Hasta media tarde de ayer, la Policía había logrado recapturar a dos de los fugados en la comisaría de Banda Norte. De la ducha a la calle. Según explicó el comisario Angel Domínguez los cuatro contraventores escaparon cuando se les dio permiso para bañarse en un patio enrejado. Indicó que, ante la necesidad de alojar gente, como en esta comisaría no hay comodidades, se enrejó el techo de un patio y allí se instaló un baño químico y una ducha.Aparentemente, los detenidos aprovecharon el momento del baño para hacer saltar una soldadura del enrejado superior y escapar por los techos. Grande fue la desesperación de Elsa, una vecina de la comisaría que sintió "como un tropel" y vio que un hombre saltaba por una enredadera de su patio. Eran las 20 del lunes. Domínguez indicó que para este jueves se espera tener finalizadas las obras en la alcaidía y habilitarla definitivamente.Señaló que, además de la cañería, se instalaron paneles de policarbonato en un sector porque, durante la propia inauguración, se advirtió que entraría mucho frío a las celdas.Agregó que hubo una serie de inconvenientes que demoraron los trabajos. Contó que cuando perforaron para asegurar con bridas la nueva cañería, accidentalmente perforaron un caño de agua. "Fue una sumatoria de mala suerte", opinó el comisario.

