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Se acaba la paciencia de los mineros

A través de cartas y comunicaciones con sus familiares expresan su descontento por el retraso de las perforadoras. Uno de los principales problemas es que se aburren.

15 de septiembre de 2010 a las 12:01 a. m.
Se acaba la paciencia de los mineros

Entre el desánimo y la esperanza. Dos estados de ánimo contrapuestos conviven por estas horas en la mina San José, donde desde hace 41 días 33 mineros permanecen atrapados a 700 metros de profundidad. Desde las entrañas del cerro, mediante cartas y en las breves comunicaciones con sus familiares, los mineros han comenzado en las últimas horas a demostrar su descontento por los retrocesos en las tareas de rescate. En tanto, afuera, en el campamento "Esperanza", instalado en la entrada de la mina (ubicada a 40 kilómetros de Copiapó), los familiares y allegados de los mineros transmiten algo más de optimismo, que llega de la mano de la instalación de una tercera máquina perforadora."Estamos esperanzados con el 'plan C', hoy retomó la máquina del 'plan B', pero esperamos que comience a perforar la otra, el próximo 20". Loreto Camp-bell, amiga y vecina de tres de los obreros atrapados, Víctor Zamora (33), Jorge Galleguillos (56) y Carlos Barrios (27) –todos ellos viven en Tierra Amarilla, un pueblo ubicado a 15 kilómetros de Copiapó–, ayer comunicó vía telefónica las últimas informaciones en torno al complicado rescate, sin precedentes, que mantiene en vilo al mundo entero.La mujer relató que ayer a la mañana volvió a activarse la máquina Schramm T-130 (el denominado "plan B") que tiene como objetivo ensanchar una de las sondas abiertas en el cerro que atrapó a los mineros. Esta máquina, que ya lleva perforados 268 metros de un tubo de 30 centímetros, una vez que alcance los 630 metros que la separan del taller mecánico de la mina, volverá a perforar, en sentido contrario, hasta lograr que el diámetro del ducto sea de unos 66 centímetros.La Schramm T-130 volvió ayer a trabajar luego de cinco días en que estuvo detenida, ya que se había destruido el martillo perforador al toparse con una roca sólida, por lo que se debió trabajar con unos imanes especiales para poder retirar sus restos. En caso de no lograrlo, iban a tener que comenzar a perforar otro ducto desde cero. Al martillo roto se lo cambió por otro similar exportado de Estados Unidos.En tanto, continúa perforando la primera de las máquinas que llegó a la mina, la Strata 950, que irá directo al refugio (a 700 metros) abriendo de una sola vez un ducto de 66 centímetros de diámetro. En 16 días ha perforado más de 280 metros, pero en las próximas horas se interrumpirá su labor por tareas de mantenimiento.Esta máquina recién se comenzó a armar cuando se descubrió que los mineros estaban vivos, 17 días después del derrumbe, lo que hoy los familiares recuerdan con críticas, ya que de haberse previsto el milagro las labores habrían comenzado antes. Estos contratiempos están exasperando a los mineros atrapados, que en los últimos días han comenzado a cambiar de ánimo. ¿Y el optimismo? Lejos del optimismo y las notas alegres que hacían llegar desde la profundidad en las horas posteriores a conocerse que estaban con vida, Loreto contó que en las últimas cartas y comunicaciones los obreros se muestran preocupados y hastiados. "Están cansados, dicen que se aburren, que se apuren para sacarlos de ahí", dijo la mujer. Para el próximo lunes 20 está previsto que comience a funcionar el "plan C", cuyo proceso de instalación ya está en un 60 por ciento. Se trata de una plataforma petrolera canadiense especial para trabajar en terrenos más duros que el del cerro, por lo que se estima que puede llegar a perforar hasta 100 metros por día. La torre mide unos 45 metros de alto y para transportar sus partes fue necesaria la intervención de 42 camiones. Ansiedad. En las últimas horas, Miguel Fortt, un ingeniero asesor de los familiares, propuso la alternativa de ingresar a la mina por la parte derrumbada. El ingeniero André Sougarret, jefe de las tareas de rescate, descartó ayer "absolutamente" la posibilidad de abrir una vía en el túnel derrumbado y obstruido por una roca de 700 mil kilos. Dijo que es inviable por el riesgo de vida de quienes ingresaran a la mina. Apuntó que el "plan C", en un mes y medio, debería alcanzar su objetivo por ser la máquina más rápida de las tres.Sougarret reconoció en declaraciones a Radio Cooperativa que una de las preocupaciones importantes de los rescatistas es controlar la ansiedad que puedan tener los mineros por el largo plazo que tomará su salvataje.