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Salvaje golpiza a cuatro jubilados durante un asalto

Fueron atacados en una casa de Hernando. El más joven tiene 72 años, el mayor, 99. Dos víctimas están graves. La Policía tiene a un demorado.

30 de agosto de 2010 a las 12:01 a. m.
Salvaje golpiza a cuatro jubilados durante un asalto

Las ráfagas de viento sur de la tormenta de Santa Rosa comenzaban a dejar su estela de tierra por las calles del pueblo, cuando un hombre, con el rostro lleno de sangre, apareció a los tumbos clamando auxilio. No aguantó más y cayó en la vereda. "Nos asaltaron", alcanzó a decir el jubilado a quienes corrieron a ayudarlo. En la vivienda yacían otros cuatro ancianos, de entre 75 y 99 años, tres de ellos con terribles golpes y fracturas. De todos, dos fueron trasladados a Córdoba, donde quedaron internados en grave estado.

El drama sacudió a Hernando, departamento Tercero Arriba, el sábado a la tarde. Nadie tiene dudas, fue un asalto domiciliario. Ayer a la tarde se detuvo a un vecino de 28 años, con antecedentes. "Por ahora, es un simple sospechoso, demorado", le dijo a este diario el fiscal Alejandro Carballo. El hombre tiene una muñeca lastimada y con una venda, lo que hace sospechar a la Policía que se lastimó durante la golpiza. Los protagonistas del drama fueron los hermanos Carlos, llda y Ema Ferraris, de 99, 96 y 92 años. Los tres son los más viejos y reconocidos habitantes de Hernando. Viven en el pueblo desde su fundación. El sábado a la tarde, recibieron la visita de una amiga, "Coca" de Castellanos (75), y poco más tarde de un sobrino, Ernesto Ferraris (72).

Los Ferraris solían dejar la puerta sin llave cuando alguien los visitaba. Al parecer, en esas circunstancias, y mientras tomaban mate, fueron sorprendidos por al menos dos delincuentes. La casona se encuentra en calle San Martín 487, a pocas cuadras de la comisaría. Querían dinero, joyas, cosas de valor. Quizá, una vieja caja fuerte en la casa les había hecho imaginar una fortuna. Nada más lejos de la realidad. "Quizá pensaron que tenían mucha plata, pero no. Los viejitos viven con lo justo", confió un investigador de la causa. Doña Ilda Ferraris yace postrada en una cama. Ella fue la única que se salvó del ataque. Los otros cuatro indefensos recibieron crueles golpizas. Las manchas de sangre en la cocina son muestra de la brutalidad. El asalto duró una hora. Si se llevaron algo de la casa, no está claro. A las 19.30, don Ernesto pudo salir en busca de ayuda. "Estamos muy mal, muy consternados. Es gente excelente, querida, reconocida. Dios quiera que se salven", dijo ayer, conmovido, el intendente Sergio Coser a La Voz del Interior . "Esto es un efecto del problema de las drogas en los pueblos", añadió lamentándose. En la casa, se halló una gorra de uno de los sujetos, que sumado al testimonio de un vecino que vio a unos muchachos mirando la casa días antes, orientaron la pesquisa. El gran problema del fiscal es la edad de las víctimas, lo poco que recuerdan, y la ausencia de vecinos en las calles, justo por la tormenta de Santa Rosa.