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Preocupa una ola de asaltos en edificios

Se reiteran los ilícitos en departamentos habitados por estudiantes.

01 de julio de 2010 a las 12:01 a. m.
Preocupa una ola de asaltos en edificios
(Ramiro Pereyra/LaVoz).

El muchacho llega al edificio y toca un botón del portero. Aguarda unos segundos hasta que por fin alguien le atiende.

-Disculpá, soy el delivery de la pizzería de la vuelta. Traje un pedido, pero los chicos del quinto piso no me atienden. Estoy meta tocar el portero, pero no me escuchan… ¿Me hacés la gamba y me abrís la puerta?

El supuesto repartidor no traía pizza alguna, ni empanadas, ni moto. Nada. Sólo un revólver 22 en la campera y dos secuaces detrás, también armados. Pero la chica del piso octavo, que lo había atendido, no tenía forma de saberlo. Confiada, apretó el botón sin imaginar nada. Así fue que los tres delincuentes entraron en el edificio de calle Estrada, en el barrio Nueva Córdoba de la Capital, y terminaron asaltando a los ocupantes de tres departamentos de distintos pisos, todos estudiantes universitarios. Los robos fueron casi calcados: los jóvenes terminaron maniatados y encerrados; mientras los ladrones escaparon con lo que alcanzaron a manotear, como dinero, celulares, notebooks y cámaras digitales. No fueron hechos aislados. Desde hace varias semanas se viene registrando una ola de asaltos contra departamentos en edificios del Centro y Nueva Córdoba, principalmente. Aunque también hubo episodios en otros barrios como General Paz, Alta Córdoba y Alberdi. Los casos, por lo general, son idénticos: ladrones que entran en edificios valiéndose de ardides y luego ingresan a departamentos. Siempre de noche, sobre todo entre las 20 y la 1 de la madrugada. Y, contra lo que se supone, principalmente los días de semana, cuando hay más movimiento. Así, los ladrones pasan inadvertidos. Los blancos más fáciles son aquellos edificios que no cuentan con buenas medidas de seguridad y, desde luego, cuando no están los porteros. Otro detalle es que los robos son rápidos, exprés, sin riesgos, sin dar tiempo de reacción a la Policía. Por lo general, los asaltantes se apoderan de objetos pequeños y fáciles de ocultar (incluso computadoras portátiles) en camperas y mochilas.

Si bien no hubo que lamentar heridos (ni resultados más delicados), la Policía salió a recomendar que las personas "extremen los cuidados". Vale una salvedad: no sólo hay asaltos a mano armada. También hay robos, especialmente los fines de semana, aprovechando que los moradores no están. Los desconocidos rompen puertas y se apoderan de diversos bienes, como pasó días atrás en un edificio de calle Chile. "Hemos tenido algunos casos y la mayoría de las víctimas son jóvenes. Los delincuentes se aprovechan de eso, porque muchos chicos son confiados y no toman recaudos", dijo el jefe de Seguridad de la Policía, comisario general Carlos Santillán. "Es una tendencia que ha vuelto", afirmó, por su parte, el comisario Néstor Gambarte, del Distrito 1 (zona centro), quien añadió: "Estamos trabajando, investigando, pero la gente también debe tomar recaudos".

Tretas. ¿Cómo actúan? En la mayoría de los casos, los delincuentes se valen del factor sorpresa y de distintos ardides. A la hora de lograr que les permitan el ingreso a edificios, están quienes se hacen pasar por delivery , otros fingen ser plomeros o electricistas, mientras algunos más osados fingen ser amigos de un estudiante. Otros directamente se cuelan en los complejos edilicios, cuando alguien entra y mientras la puerta automática se cierra. Salir del edificio no es un problema. Directamente esperan que alguien ingrese. "Hubo casos de ladrones que redujeron a su víctima cuando subía por el ascensor. Otros aprovecharon que muchos estudiantes, confiados, dejaban las puertas de sus departamentos abiertas, sobre todo cuando cocinan", comentó un policía.

No son pocos los casos en que los delincuentes se quedaron en escaleras de emergencia, aguardando que alguien entre en el departamento. Hasta hubo episodios en que ladrones golpearon la puerta de un apartamento y esperaron que les atiendan. Por lo general, son episodios al azar. No obstante, muchos asaltantes eligen a sus víctimas cuando éstas hacen sus compras en despensas ubicadas en las plantas bajas de edificios. No hay que tener miedo, sino cuidado, recomienda la Policía.